Schwalbe lleva el gravel al límite con nuevas cubiertas de 60 mm
Schwalbe amplía su gama G-One con nuevas cubiertas gravel de hasta 60 mm de ancho, una medida propia del XC que apunta al bikepacking extremo, las monster gravel y las carreras sobre terrenos cada vez más rotos.
60 mm de ancho para el gravel más extremo
El crecimiento de las cubiertas en el gravel no se detiene. Cuando parecía que las medidas de 45, 50 o incluso 55 mm ya marcaban el límite razonable para este tipo de bicicletas, Schwalbe ha dado un nuevo paso con la llegada de cubiertas gravel de 60 mm en su gama G-One. Una cifra que equivale aproximadamente a 2,35” y que se sitúa en el mismo territorio de anchura que muchas cubiertas de XC actuales.
La novedad llega con dos modelos principales: la Schwalbe G-One RX Pro de 60 mm y la Schwalbe G-One RS Pro de 60 mm. Dos cubiertas que apuntan a usos diferentes dentro del gravel más extremo, pero que comparten una misma idea de fondo: ofrecer más volumen, más tracción y más comodidad para pruebas de larga distancia, rutas de aventura y carreras sobre terrenos cada vez menos amables con las cubiertas gravel tradicionales.
Continúa tras los patrocinadores
G-One RX Pro: pensada para ultra-bikepacking y grandes distancias
La G-One RX Pro busca fiabilidad en rutas de varios miles de kilómetros
La Schwalbe G-One RX Pro en 60 mm está pensada para el ultra-bikepacking y para carreras gravel de enorme distancia. En este tipo de uso, la velocidad sigue siendo importante, pero deja de ser el único factor decisivo. La durabilidad, la fiabilidad y la capacidad de mantener el control durante jornadas muy largas pasan a tener un peso igual o incluso mayor.
El mayor balón permite trabajar con presiones más bajas, mejorar el confort y aumentar la capacidad de absorción sobre pistas rotas, zonas pedregosas o caminos muy irregulares. Es justo ahí donde una cubierta de gran volumen puede marcar diferencias, especialmente cuando la prioridad no es solo rodar rápido, sino hacerlo durante muchas horas y con menos fatiga acumulada.
Schwalbe G-One RS Pro
G-One RS Pro: una cubierta rápida para monster gravel y XC
La G-One RS Pro también crece hasta los 60 mm
La otra gran incorporación es la Schwalbe G-One RS Pro de 60 mm. En este caso, Schwalbe la sitúa dentro del universo de las llamadas monster gravel bikes, pero también la menciona como una opción para bicicletas de XC. Ese detalle resume bien el momento actual del mercado: el gravel más extremo se está acercando cada vez más al MTB, aunque mantenga su propia lógica de uso.
Schwalbe plantea esta cubierta como una opción para recorridos exigentes, donde el agarre y el confort son determinantes para mantener la velocidad. En pruebas sobre terrenos remotos, con pistas rápidas mezcladas con zonas más rotas, una cubierta de 60 mm puede aportar un margen extra de seguridad sin abandonar por completo el carácter rodador que se espera de una cubierta gravel.
Schwalbe G-One RS Pro
No son cubiertas de MTB, aunque la medida lo sugiera
La clave está en el dibujo, no solo en la anchura
Aunque la anchura se acerque claramente al MTB, estas cubiertas siguen teniendo una orientación gravel. La diferencia principal está en el dibujo. Frente a una cubierta de MTB, normalmente con tacos más agresivos y una construcción pensada para impactos y tramos técnicos, las nuevas Schwalbe G-One mantienen una banda central menos marcada y un perfil más adaptado a rodar rápido sobre pistas y superficies compactas.
Los tacos laterales aportan apoyo cuando el terreno se complica, pero el objetivo no es sustituir a una cubierta de MTB pura. La idea es ofrecer una cubierta gravel más capaz, con más agarre y más confort, pero sin perder completamente la eficiencia necesaria para cubrir largas distancias a buen ritmo.
Schwalbe G-ONE RX
La compatibilidad será el gran problema
Muchas gravel actuales no tienen espacio para cubiertas de 60 mm
El lanzamiento también deja una pregunta evidente: ¿cuántas bicicletas gravel pueden montar realmente cubiertas de 60 mm? La respuesta, por ahora, es que no muchas. Buena parte de las gravel actuales se mueven en pasos de rueda máximos de 45 a 50 mm, lo que deja estas nuevas medidas fuera del alcance de la mayoría de usuarios.
Incluso algunas bicicletas ya orientadas al gravel más extremo se quedan por debajo de esa cifra. La Ridley Ignite GTX anuncia 58 mm de paso de rueda, mientras que modelos como la 3T Extrema Italia o la Factor Sarana se sitúan en 57 mm. Es decir, incluso bicis muy capaces pueden no tener margen suficiente para montar una cubierta de 60 mm con seguridad y espacio libre adecuado para barro o flexiones.
También hay una G-One Overland Pro de 55 mm
La opción de 55 mm puede ser más realista para más bicicletas
Además de las versiones de 60 mm, Schwalbe también ha presentado una G-One Overland Pro de 55 mm, una medida igualmente generosa pero con una compatibilidad potencial algo mayor. Sigue siendo una cubierta orientada al bikepacking y a la aventura gravel, aunque puede encajar mejor en algunas bicicletas actuales que no llegan al enorme espacio necesario para las versiones de 60 mm.
Esa puede ser, en la práctica, la opción más interesante para muchos usuarios que buscan más comodidad y agarre sin entrar en una medida tan extrema. Porque una cosa es que el mercado avance hacia cubiertas cada vez más anchas y otra que el parque actual de bicicletas esté preparado para aceptarlas.