Un envoltorio plateado fue suficiente para iniciar las especulaciones
La coincidencia estética, unida al anuncio de que esos geles estaban siendo probados durante el Tour de Francia por corredores cuya identidad no había sido revelada, hizo que rápidamente se atribuyese su uso a Pogacar. La posibilidad no parecía descabellada: el esloveno compite en el máximo nivel, su equipo dedica enormes recursos a la nutrición y cualquier innovación capaz de aportar una mínima ventaja tendría especial interés para el UAE Team Emirates-XRG.
Sin embargo, no existía ninguna confirmación por parte del corredor, del equipo o de la empresa responsable de los geles de lactato.
Continúa tras los anunciosEnervit responde a las especulaciones
Enervit asegura que Pogacar estaba tomando uno de sus productos experimentales
La firma italiana respondió publicando imágenes de sus propios geles de prueba, también presentados en envoltorios completamente plateados. Según Enervit, ese acabado no identifica un producto de lactato ni una marca concreta, sino que corresponde al formato genérico utilizado para sus muestras y formulaciones experimentales antes de definir el diseño comercial definitivo.
La marca fue explícita en su mensaje: si el producto está alimentando a Pogacar y al UAE Team Emirates-XRG, es Enervit. De esta manera, negó que el envoltorio visto durante la carrera demostrase que el esloveno estaba utilizando ExoLactate.
Por tanto, no se puede afirmar que Pogacar esté consumiendo geles de lactato. Lo que sí ha conseguido el episodio es dar una enorme visibilidad a una tecnología que, hasta hace pocas semanas, era prácticamente desconocida para la mayoría de ciclistas.


¿Qué es realmente un gel de lactato?
El lactato no es simplemente un residuo que bloquea los músculos
La fisiología moderna ofrece una explicación bastante diferente. El lactato se produce continuamente en el organismo y no debe considerarse únicamente un desecho. También puede desplazarse entre tejidos y ser oxidado para producir energía, además de intervenir como molécula de señalización en distintos procesos metabólicos.
Cuando la intensidad aumenta, el organismo incrementa el uso de carbohidratos y genera más lactato. Parte de ese lactato puede ser transportado y utilizado como combustible por otros músculos, por el corazón e incluso por otros tejidos.
La sensación de quemazón asociada a los esfuerzos muy intensos tampoco está causada directamente por el lactato. Está relacionada con los cambios químicos que acompañan a la producción acelerada de energía, entre ellos la acumulación de iones de hidrógeno y la alteración del equilibrio ácido-base.

De producir lactato a ingerirlo directamente
La propuesta consiste en añadir una nueva fuente de energía a los carbohidratos
La nueva generación de geles de lactato intenta añadir otra vía metabólica. En lugar de esperar a que el organismo transforme parte de los carbohidratos en lactato, se suministra lactato exógeno, es decir, procedente del exterior, junto con los propios carbohidratos.
Sobre el papel, esto permitiría aportar un sustrato que el cuerpo puede transportar y oxidar directamente, complementando el combustible obtenido a partir de la glucosa y la fructosa. Sus desarrolladores plantean que podría ayudar a mantener la producción energética, reducir la dependencia del glucógeno muscular y mejorar la resistencia a la fatiga durante esfuerzos prolongados.
No significa que estos productos eliminen la producción de lactato ni que impidan que aumente su concentración en sangre. Tampoco se trata de un producto destinado a neutralizar el lactato generado por el ciclista. Su planteamiento es exactamente el contrario: aprovecharlo como una fuente energética adicional.

ExoLactate, el producto que ha iniciado la revolución
Cada gel combina 40 gramos de carbohidratos con 5 gramos de lactato
Su formulación anunciada aporta 40 gramos de carbohidratos y 5 gramos de lactato por gel. Los carbohidratos utilizan una combinación de glucosa y fructosa en una proporción 1:1. La empresa también destaca su sabor neutro, su pH neutro y la ausencia de aromas añadidos.
La idea es consumir varios geles durante el ejercicio para alcanzar cantidades relevantes de lactato exógeno, integrándolo dentro de una estrategia convencional de aporte de carbohidratos. En las pruebas realizadas con ciclistas se ha llegado a hablar de ingestas de hasta 20 gramos de lactato por hora, equivalentes a cuatro unidades.
Uno de los grandes retos para desarrollar este tipo de producto era precisamente conseguir que esas cantidades pudieran ingerirse sin provocar molestias gastrointestinales y con un sabor aceptable. Formulaciones anteriores de lactato oral habían encontrado problemas de tolerancia, concentración y palatabilidad.

¿Por qué puede ser especialmente interesante en el ciclismo?
El ciclismo permite comer durante horas, pero ya se acerca al límite de los carbohidratos
Aumentar todavía más la ingesta de carbohidratos no resulta sencillo. La capacidad de absorción intestinal, la tolerancia digestiva y la concentración de las bebidas y geles imponen límites prácticos. Por eso, una fuente energética que pueda complementar los carbohidratos sin depender exactamente de las mismas vías de transporte resulta especialmente atractiva.
Además, las pruebas ciclistas de larga duración combinan muchas horas de esfuerzo con momentos de intensidad extrema. Un corredor debe ahorrar glucógeno durante gran parte de la etapa y, al mismo tiempo, conservar capacidad para responder a ataques, afrontar puertos o mantener potencias muy elevadas al final de la jornada.
Los geles de lactato pretenden actuar precisamente en ese contexto. No buscan sustituir a los carbohidratos, sino añadir otra herramienta dentro de una estrategia nutricional cada vez más compleja y personalizada.

Una teoría prometedora, pero todavía con poca evidencia
El potencial fisiológico no equivale todavía a una mejora demostrada
Los estudios disponibles sobre suplementación oral con lactato son limitados y no siempre han utilizado las mismas formulaciones, cantidades o protocolos que los productos que ahora están llegando al deporte profesional. Algunos trabajos han encontrado una menor percepción del esfuerzo o modificaciones en el equilibrio ácido-base, pero no han observado mejoras concluyentes en el rendimiento.
También se han registrado molestias gastrointestinales con determinadas formas y dosis de lactato. Precisamente por ello, la tolerancia digestiva es uno de los elementos centrales del desarrollo de estos nuevos geles.
Los primeros comentarios procedentes de deportistas que están probando ExoLactate hablan de buena tolerancia, menor percepción de esfuerzo y una mejor capacidad para mantener el rendimiento. Por ahora son observaciones internas y experiencias individuales, no resultados suficientes para cuantificar una ventaja ergogénica.
Tampoco se han publicado ensayos independientes que demuestren cuánto puede mejorar el rendimiento, en qué tipo de esfuerzos funciona mejor o qué deportistas responden realmente a su consumo.
¿Es una sustancia permitida?
El lactato es un metabolito natural y no figura como sustancia prohibida
Eso no elimina la necesidad de controlar la fabricación y el análisis de los productos. Los ciclistas profesionales deben utilizar suplementos sometidos a pruebas de contaminación y trazabilidad para minimizar el riesgo de ingerir accidentalmente sustancias no declaradas.
Como sucede con cualquier innovación nutricional, que un producto sea legal no implica automáticamente que sea eficaz. Su utilidad debe evaluarse mediante estudios, pruebas de tolerancia y protocolos individualizados.
Pogacar los ha puesto de moda sin haberlos utilizado
La imagen del Tour ha tenido más impacto que cualquier campaña comercial
Enervit sostiene que se trataba de una formulación propia en fase de prueba y que el envoltorio plateado es simplemente el utilizado para los prototipos desarrollados en laboratorio. No hay, por tanto, ninguna prueba que permita relacionar ese gel concreto con ExoLactate.
Paradójicamente, el desmentido no ha reducido el interés por los geles de lactato. Al contrario, ha servido para presentar esta tecnología a una audiencia mucho más amplia y para abrir el debate sobre cuál puede ser el siguiente paso después de la revolución de los 100 y 120 gramos de carbohidratos por hora.
Los geles de lactato parten de una base fisiológica real y proponen una vía innovadora para ampliar el suministro de energía durante el ejercicio. Pero todavía deben demostrar que esa lógica metabólica se traduce en una mejora consistente del rendimiento.
Por ahora son una de las innovaciones más interesantes de la nutrición deportiva y, al mismo tiempo, un producto todavía experimental. Pogacar puede haberlos puesto de moda, pero no existen pruebas de que el gel que tomó durante el Tour contuviese lactato.
