El neumático Python tiene más de 20 años de historia y en su última versión ha mejorado en todos los aspectos
Su dibujo cuenta con 5 líneas de tacos. Los centrales son los que le dan la imagen inconfundible al Python que ha perdurado durante años. Se trata de tacos en forma de cuchilla que se unen haciendo zig-zag. Un detalle importante es que por un lado tienen un poco de rampa y por el otro un corte más perpendicular. De esta forma, en la rueda trasera, lo podemos colocar con la parte de rampa mirando hacia delante para un comportamiento más rodador o a la inversa para potenciar la tracción. Delante solo recomendamos ponerlo en el sentido direccional, el que marca el propio neumático. Los tacos de transición hacia el lateral son más cercamos a los extremos y también son bastante largos, cubriendo parte del hueco que dejan los tacos centrales. Por último, los tacos laterales son muy abundantes, prácticamente seguidos, y con un firme apoyo en el exterior en la carcasa del neumático. Buscando que no se doblen con facilidad y que sean un apoyo fuerte para morder el suelo. El taqueado es bastante alto para lo habitual en un neumático polivalente de perfil XC.
En cuanto a la medida, usamos los de 29″x2,25″, una cifra bastante generosa para el ancho real. Montados en llantas de 23mm de ancho interno, su anchura real equivaldría a un 2,10″ de otras marcas. Medido con un pie de rey, la parte más ancha de la carcasa se queda en 53mm de anchura (unas 2,14″). Llama la atención que su perfil es bastante cuadrado.



La carcasa HardSkin y su construcción de 66 TPI son clave en la resistencia a los pinchazos del Python 2
La goma de sus tacos ha sido bautizada como RR XC (Race Ripost XC) y usa tres durezas de goma diferentes. Una capa de dureza 94 ShA, sobre la que se asientan todos los tacos, para darles consistencia y un cuerpo firme. A partir de aquí, la parte externa de los tacos laterales es de dureza 50 ShA, la más blanda que se usa en el Python, buscano maximizar el agarre. Los tacos centrales usan goma de dureza 70 ShA para que sufra menos el desgaste, puesto que es la zona con más contacto con el suelo al rodar.
El peso anunciado es de 760 gramos, y los dos que recibimos para el test pesaron 773 gramos y 765 gramos cada uno, así que están en la línea de lo comunicado por la firma francesa. Un peso acorde a su generoso taqueado y a la resistencia de su carcasa.
[SIMG] 61502[/SIMG]En marcha con el neumático Hutchinson Python 2
Nos ha gustado más para la rueda trasera y la tracción y capacidad de frenada son dos de sus puntos fuertes
En seco el comportamiento es muy bueno, así como en terrenos húmedos sin excesivo barro. El taco es capaz de morder el terreno y tiene cierta capacidad de evacuar el barro. Aunque lo podemos montar tanto delante como detrás, nos ha gustado más en la rueda trasera, donde puede formar una gran pareja con el Hutchinson Cobra delante. Además tiene una buena durabilidad y la resistencia a los pinchazos es uno punto fuerte del Hutchinson Python 2.

