La UCI busca equilibrar las disciplinas y retener talento
El nuevo sistema pretende recompensar a quienes mantienen una actividad competitiva variada y, a la vez, animar a los equipos a dar más libertad a sus corredores para competir fuera del asfalto.
Continúa tras los anunciosQué pruebas puntuarán y por qué
El campeón mundial de cada disciplina podría aportar 300 puntos
La UCI aún no ha fijado la escala definitiva de puntos. Una de las posibilidades es adoptar un modelo similar al usado en carreras WorldTour de menor duración, como la Tour of Guangxi, donde el ganador suma 300 puntos. De aplicarse este esquema, un campeón del mundo de cualquiera de estas disciplinas aportaría esa cifra directamente a la clasificación por equipos de carretera.
Aunque 300 puntos distan del valor de un título mundial en ruta, su impacto puede ser determinante en la lucha por permanecer en el WorldTour o asegurar plazas en grandes vueltas.

Implicaciones para los equipos: nuevas estrategias y perfiles más versátiles
El cupo de corredores que pueden sumar puntos será limitado
Sin embargo, no todos los ciclistas podrán transferir esos puntos a su equipo. Solo los veinte corredores con mayor puntuación en cada formación masculina podrán añadir resultados multidisciplinares. En categoría femenina, únicamente las ocho mejores de cada plantilla.
Esto evita que especialistas puros se conviertan en fichajes inflados por el valor de los puntos, pero abre la puerta a perfiles versátiles y talento joven que ya compite en varias modalidades.

Reacciones y retos por resolver
La UCI finalizará el reglamento a finales de 2026
La UCI trabaja todavía en las simulaciones finales para determinar el baremo exacto antes de publicar el reglamento definitivo, que llegará al cierre de la temporada 2026.
Una reforma que puede transformar el ecosistema del ciclismo
Si el nuevo sistema funciona como espera la UCI, el ciclismo profesional podría experimentar un cambio significativo en la valoración del rendimiento, en la construcción de plantillas y en la visibilidad de disciplinas que suelen quedar relegadas frente a la carretera. La temporada 2027 marcará el inicio de un modelo que podría redefinir cómo se estructura la élite del ciclismo durante la próxima década.