Los grupos inversores han visto en el ciclismo, y en el mountain bike en concreto, un buen filón para aumentar sus números financieros. De hecho, la industria del ciclismo cuenta ya con unos cuantos grandes grupos empresariales que controlan varias marcas diferentes. Algunos ejemplos claros son Accell Group (con Lapierre, Haibike, DiamondBack o Ghost entre otras) o Cycling Sports Group (con Cannondale y GT) por citar sólo algunos casos. En los últimos tiempos grupos inversores no centrados únicamente en el ciclismo están entrando con fuerza. El caso más sonado es la compra de Santa Cruz por parte del gigante Pon (propietario también de Focus entre otras). Es la fórmula que buscan algunas marcas para obtener una estabilidad y apoyo económico que les permita seguir creciendo. Una manera de entrar en otra escala de financiación y disposición de recursos.
Niner Bikes va a seguir un camino similar al de Santa Cruz. La compañía de Colorado anunció ayer que iba a ser comprada por un grupo inversor, sin especificar cual. Chris Sugai, presidente de Niner Bikes y uno de sus fundadores, seguirá trabajando en la compañía, aunque no se ha concretado si mantendrá parte de la propiedad de la misma. Aunque hasta ahora Niner ha sido provechosa económicamente, de cara a poder competir de tú a tú con otras marcas que disponen de un grupo inversor tras ellas, solo han encontrado el camino de seguir el mismo modelo de crecimiento.
[PUBLI]Un arma de doble filo de cara al futuro
Un grupo inversor aporta estabilidad económica, pero también, en muchos casos, una mayor búsqueda de beneficios
Con un fondo de inversión como propietario una marca tiene más estabilidad económica para afrontar nuevos retos. Más recursos para entrar en proyectos de desarrollo mayores o mejorar el I+D. Pero la parte menos alegre de este esquema es que un fondo de inversión puede establecer objetivos de beneficios más agresivos o buscar optimizar el funcionamiento de una compañía. Traducido a la producción eso puede querer decir adiós a las ideas menos comerciales o a los proyectos más arriesgados que, si bien no son una fuente de ingresos sí son una manera de potenciar la imagen de marca y carácter de una compañía.
Por ahora, en el caso de Niner, se ha anunciado que todo sigue igual para los próximos meses y que los futuros lanzamientos que tenían sobre la mesa siguen vigentes. La marca de las 29″ entra en una nueva dimensión dispuesta a crecer más y mejor.