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La Tramun
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  • 10 de Septiembre de 2012

Neumáticos Maxxis Beaver 29er

El Maxxis Beaver sorprende por su rendimiento en terreno húmedo pero también por su peso, precio y construcción. Los probamos a fondo.

Catalunya Bike Race

Una de las grandes potencias en cuanto a neumáticos de BTT se refiere no podía quedarse atrás a la hora de calzar a la incipiente cantidad de bicicletas 29er que empiezan a invadir los senderos de España. Tras un primer momento en que las opciones para vestir nuestras ruedas 29er eran escasas y difíciles de encontrar, las marcas y tiendas se han puesto las pilas viendo que las 29er han llegado para quedarse y ya tenemos una gama de opciones más de digna a la hora de escoger neumáticos.

Dentro de las diferentes condiciones, los modelos para barro son quizás las menos cubiertas. En Maxxis el modelo que se encarga de cubrir ese rango de uso es el Maxxis Beaver.

El barro y las 29er no son los mejores amigos. Los pasos de rueda son mucho más ajustados que en una 26″ por lo que el neumático tiene que hilar aún más fino a la hora de aprovechar el espacio existente.

Ligereza sorprendente

Lo primero que nos llama la atención al coger el Beaver es su peso. Podríamos decir que un neumático de uso XC para 29er suele estar entre los 700 y 800 gramos de peso de media. El Beaver se aparte de ese rango y marca unos excepcionales 574 gramos en nuestra báscula, para una medida de 2.0 de ancho y carcasa de 65TPI. Si tenemos en cuenta que existe una versión eXC con carcasa de 120TPI que deja el peso por debajo de los 500 gramos estamos ante uno de los neumáticos más ligeros para 29er, a pesar del abundante taqueado y de la buena resistencia que ha ofrecido en nuestras pruebas.

Ese dato nos aclara el hecho de ver como el equipo Multivan-Merida, con Hermida entre ellos, lo ha empleado en carreras con terreno seco, habiendo recortado a mano previamente los tacos centrales para evitar que lastren en exceso.

Ya sin retoques, el dibujo del Beaver es el que podríamos esperar para un neumático de barro. Tacos separados, divididos en 5 filas, y con una buena altura, aunque lejos de extremismos de otros modelos. También destaca que la goma empleada es bastante blanda, lo que da un plus de agarre. Cuenta con compuesto Dual, más duro en el centro y más blando en los laterales.

Su balón, de 2.0, es correcto y deja algo de espacio para que el barro no atasque el paso de rueda.

¿Sólo para barro?

Empleamos el Beaver como neumático tubelizado (resultó sencillo y rápido con líquido sellante) y también con cámara. En barro su comportamiento fue sensacional, no tanto en condiciones de barro extremo, donde quizás sus tacos necesitan algo más de altura (aunque tampoco hay muchas más opciones para este terreno en 29er) como en terreno húmedo con cantidades de barro “aceptables” para rodar con normalidad. Ahí el Beaver otorga un excelente agarre lateral, buena retención en frenada, disipa bien el barro de los tacos y da buena tracción en la rueda trasera (quizás el punto “menos bueno” de todos). Realmente una de las mejores elecciones que podemos hacer para ese tipo de terreno.

Cuando se trata de emplearlo en zonas secas, hay que tener en cuenta la poca dureza de sus tacos y su altura, que hacen que en firmes muy duros cedan y den cierta sensación de inseguridad. En zonas más suelta, con arena o terreno no tan compacto, su rendimiento vuelve a ser bueno aunque ese no sea su campo de batalla predilecto.

En el uso como neumático tubeless lo llegamos a emplear con presiones de 1.8 sin problemas, y aunque los laterales sufrieron desgaste en algún llantazo, nunca llegamos a pinchar con ellos tras más de 350km de uso por todo tipo de terrenos.

Su precio, alrededor de los 35€ para la versión de 65TPI, es otro gran argumento de compra

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