En un comunicado asegura que «inicia una reflexión» sobre la participación en la Copa del Mundo
«Es fundamental que la UCI garantice un equilibrio entre las distintas grandes pruebas de ciclocross y la participación de los ciclistas en estas competiciones»
Con ese texto la UCI ha oficializado su posición de intentar volver a situar a la Copa del Mundo como epicentro del ciclocross. Algo que ya ha dejado de suceder. Su misión es complicada. Un campeonato con 14 pruebas ya es, de por si, difícil de seguir para los equipos y ciclistas. Sumándole que supone desplazamientos extras fuera del corazón del ciclocross en el Benelux tenemos el cóctel que ha acabado relegando a la general de la Copa del Mundo a un segundo plano. Tanto que, con solo 4 carreras disputadas la pelea por la general ya parece cosa de solo 2 ciclistas. Iserbyt y Van der Haar.

Si el formato anterior era más seguido que el actual… ¿regresarán al pasado?
¿Qué puede hacer la UCI al respecto? Pues legislar para favorecer (aún más) a la Copa del Mundo o incluso jugar con la participación en la joya de la corona del calendario, el Campeonato del Mundo de ciclocross. Algo sobre lo que ya especuló su presidente. Curiosamente, hacer la general más atractiva parece pasar por regresar al formato anterior, cuando la Copa del Mundo de ciclocross tenía muchas menos carreras y estaban más centralizadas en la zona de Benelux.
Está claro que la UCI tiene prisa por poner medidas sobre la mesa de cara a que ya en la campaña 2024-2025 tengan efecto. La lógica dicta que en el próximo mundial ya las comuniquen de forma oficial.