Una operación de 110.000 millones de dólares
La decisión introduce un nuevo giro en una operación que lleva meses protagonizando una intensa batalla empresarial y regulatoria. Tras imponerse a Netflix con una oferta de 31 dólares por acción y conseguir el respaldo de los accionistas de Warner Bros. Discovery, Paramount deberá ahora superar un importante obstáculo judicial antes de completar la adquisición.
La compra queda paralizada al menos durante dos semanas por orden judicial
La resolución también prohíbe que empleados, directivos, asesores y cualquier persona implicada continúen con los trabajos de integración mientras permanezca vigente la orden judicial.
Doce estados acusan a Paramount de crear un monopolio
Los fiscales consideran que la operación eliminaría competencia en Hollywood
Según los demandantes, la operación vulnera la Ley Clayton de 1914 al reducir de forma significativa la competencia en varios mercados clave del entretenimiento.
Los fiscales sostienen que la empresa resultante concentraría cerca del 27 % del mercado de distribución cinematográfica y superaría el 30 % en el segmento de los grandes estrenos de Hollywood, además de reforzar su posición en el negocio de los canales de televisión por cable.
El fiscal general de California, Rob Bonta, calificó la fusión de «ilegal» y aseguró que provocaría precios más altos, menor calidad y una reducción de la producción cinematográfica y televisiva, perjudicando tanto a los consumidores como a las salas de cine y a los operadores de televisión.
A la demanda también se ha sumado el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (WGA), que considera que la creación del nuevo grupo provocaría una importante destrucción de empleo como consecuencia de los recortes de costes.

El proceso regulatorio vuelve a complicarse
Una operación bajo la lupa en varios lugares
Sin embargo, la decisión del tribunal demuestra que el proceso regulatorio está lejos de haber terminado. Además del litigio abierto en Estados Unidos, la operación sigue pendiente de la revisión de las autoridades de competencia de la Unión Europea y también permanece bajo análisis en Reino Unido.
Un nuevo capítulo tras la retirada de Netflix
La retirada de Netflix no ha supuesto el final de los obstáculos para Paramount
La pugna comenzó cuando Netflix acordó comprar los estudios y el negocio de streaming de Warner Bros. Discovery. Posteriormente, Paramount lanzó una OPA hostil por la totalidad de la compañía, incluyendo los activos de televisión y noticias como CNN. Tras varias mejoras de la oferta, el consejo de WBD acabó considerando superior la propuesta de Paramount y Netflix decidió retirarse definitivamente de la carrera al considerar que igualarla dejaba de tener sentido desde el punto de vista financiero.
Ahora, cuando parecía que solo quedaba esperar las autorizaciones regulatorias para completar la adquisición, la demanda presentada por los doce estados vuelve a sembrar dudas sobre el calendario previsto.
Aunque la suspensión tiene inicialmente una duración de catorce días, la audiencia del 3 de agosto será decisiva para determinar si el proceso puede continuar o si la operación queda bloqueada durante un periodo mucho más prolongado.
El futuro audiovisual del MTB sigue pendiente de la resolución de la operación