Van der Poel ganó el sprint en subida después de haber atacado en la última ascensión
Mathieu van der Poel no ha necesitado una jornada de adaptación para volver a ganar en carretera. Después de su paréntesis en el MTB y de un exigente bloque de entrenamiento en España, el neerlandés se impuso en la apertura del Tour de Luxemburgo. Un comienzo que reproduce lo sucedido en 2024, cuando también eligió esta carrera para afinar su preparación mundialista.
Ataca, le neutralizan y todavía gana
Su triunfo no llegó después de reservar todas las fuerzas para la llegada. Van der Poel atacó en la Côte de Stafelter, donde encadenó aceleraciones antes de coronar acompañado por Eike Behrens. El movimiento obligó al pelotón a perseguir y, aunque ambos fueron neutralizados, todavía conservó fuerzas para disputar el sprint final.
Pierre Gautherat tomó la iniciativa en la llegada en subida y abrió un pequeño hueco, pero Van der Poel consiguió remontarlo con una última aceleración. El francés y Marijn van den Berg completaron el podio de una etapa que dejó al neerlandés como primer líder de la carrera. Más allá del resultado, la combinación de ataque y sprint ofreció una primera señal positiva sobre su regreso a la carretera.
De las grandes jornadas en España a ganar desde el primer día
Su preparación sin Canadá ni La Vuelta ya tiene una primera victoria, aunque el verdadero examen llegará en Montreal
El resultado da continuidad al camino diferente que Van der Poel ha elegido para preparar el Mundial. Mientras buena parte de sus rivales competía en las clásicas canadienses o terminaba La Vuelta a España, él permanecía entrenando en la zona de Dénia. Allí, las actividades publicadas por Freddy Ovett permitieron conocer un bloque de tres jornadas consecutivas con salidas próximas a las cinco horas y abundante desnivel.
La última contenía el detalle más llamativo. Después de registrar 4 horas y 59 minutos, Ovett escribió que había hecho «tres horas menos que el otro». La referencia apuntaba a Van der Poel y, de ser así, situaría la jornada del neerlandés cerca de las ocho horas. No hay una actividad completa publicada que permita precisar su distancia o desnivel, pero el mensaje sugería que había prolongado considerablemente el entrenamiento compartido.
Llegar desde ese bloque y ganar inmediatamente demuestra que mantiene capacidad para responder a los esfuerzos explosivos de la competición. Eso no permite dar por resueltas las incógnitas de un Mundial mucho más largo y exigente, pero sí supone un estreno favorable: Van der Poel ha recuperado el contacto con el pelotón sin necesitar varios días para volver a disputar una victoria.

Freddy Ovett
La misma primera señal que en 2024
En 2024 también ganó la apertura de Luxemburgo y una semana después consiguió el bronce mundialista
La elección de Luxemburgo no es una apuesta sin precedentes. En 2024, Van der Poel ya utilizó esta carrera como último bloque competitivo antes del Mundial y también ganó la primera etapa. Aquel año terminó segundo en la clasificación general y se llevó la clasificación por puntos, completando una preparación que tuvo continuidad en Zúrich. La propia organización destacó esos resultados al anunciar su regreso en 2026.
Una semana después de aquella edición, el neerlandés consiguió la medalla de bronce en el Mundial de carretera, por detrás de Tadej Pogačar y Ben O’Connor. No pudo revalidar su título, pero sí subir al podio en un recorrido de enorme dureza, una referencia útil para entender por qué vuelve a confiar en Luxemburgo como preparación final.
Ahora ha repetido el primer paso de aquella secuencia: llegar a Luxemburgo y ganar desde el comienzo. Quedan cuatro etapas para añadir ritmo competitivo al trabajo realizado en España antes de viajar a Canadá. El primer resultado acompaña su decisión de mantenerse en Europa, pero será el Mundial de Montreal el que determine hasta dónde puede llevarle esta fórmula.