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«La bicicleta es clave para crecer y desestacionalizar el turismo», la nueva apuesta de FGC y sus estaciones de montaña

La Molina tiene listo un nuevo plan para potenciar el ciclismo a todos los niveles. Desde la carretera a las e-bikes pasando por una apertura de su bike-park a más usuarios.

«Está claro que el ciclismo es el nuevo golf»

«Está claro que el ciclismo es el nuevo golf«. Con esta y otras sentencias así de directas dejaba claro Xavier Perpinyà, director de la estación de esquí de La Molina, que la bicicleta va a ser un elemento clave en los nuevos planes de crecimiento de la estación. De hecho, no solo de La Molina, sino de casi todas las estaciones de montaña que pertenecen a Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC). Hace tiempo que mostramos como otros países, e incluso algunos lugares de nuestro propio país, han demostrado que la inversión en infraestructuras ciclistas acaba siendo una fuente de riqueza para los territorios. Hay casos extremos como las grandes inversiones en senderos en Nueva Zelanda, pero también ejemplos de éxito más próximos como puede ser Zona Zero. En cifras, se calcula que cada euro invertido en infraestructuras ciclistas tiene 19€ de retorno.

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Precisamente La Molina se puede considerar pionera en la Península en el desarrollo de actividades relacionadas con el MTB dentro de su estación

Puede parecer que FGC se sube al tren (nunca mejor dicho) de la bicicleta aprovechando el buen momento que pasa el sector, tanto en los comercial como en lo deportivo, pero nada más lejos de la realidad. La Molina ha sido una estación pionera en la adopción de la bicicleta a todos los niveles. No solo por su bike-park, el primero de la Península que contó con remontes mecánicos y actualmente el más grande gracias a sus 13 circuitos de DH, zona de woodpark e incluso un circuito de XC de 11 km.  Sino también por su constante apoyo a los eventos deportivos que le han permitido ganarse un nombre en el ciclismo, tanto en MTB como en carretera. Ya en los años 90 fue sede de un Campeonato de Europa y desde entonces por su territorio han pasado infinidad de competiciones. Desde pruebas de DH a carreras por etapas.

La Molina Bike Park

Han creado un plan de desarrollo relacionado con el ciclismo hasta 2023

Así que no se trata de una apuesta nueva, sino de un refuerzo para convertir la bicicleta en uno de los ejes para la atracción del turismo activo a las estaciones de montaña de FGC. Ese empuje del ciclismo para La Molina ha quedado plasmado en un plan de actuaciones hasta 2023 en el que hay un total de 34 propuestas de actuaciones concretas. El objetivo final es claro: lograr desestacionalizar la temporada de turismo en las estaciones de montaña, es decir, conseguir que los turistas acudan a ellas durante todo el año, más allá de la temporada de nieve. Algo que ayuda a rentabilizar las inversiones hechas en estas instalaciones y dinamiza la economía de la zona durante más meses al año. En definitiva, nada que no conozcamos pero que ahora parece que por fin empieza a calar en las instituciones más próximas.

La Molina Bike Park

Facilitar el acceso al bike-park a más usuarios más allá del DH, crear un pump track o instalar puntos de recarga para e-bikes. Algunas de las acciones previstas

En cuanto a planes concretos para el MTB hay una serie de actuaciones destinadas a popularizar el uso de sus circuitos y abrir el abanico de usuarios que puedan ver La Molina como un destino biker adecuado a su nivel. Hasta ahora el Bike Park de La Molina tenía un enfoque muy DH, con todo lo que ello supone, puesto que esta modalidad no es la más popular entre nuestros bikers. Atraer a usuarios de enduro y, sobre todo, al pujante sector de las e-bikes, es un aspecto clave para crecer en usuarios. En ese sentido se prevé acondicionar más opciones en los puntos más complicados de los circuitos. Lo que podríamos considerar «chicken lines», que permiten esquivar las zonas de mayor complejidad técnica y eliminar el miedo a adentrarse en un bike park. No es la primera vez que comprobamos que en buena parte de los bike park cercanos los recorridos más accesibles acaban siendo los más usados. Incluso la especialización en senderos y recorridos de flow acaba siendo un punto diferencial en muchos casos, como comprobamos en nuestra visita a Livigno.

La instalación de un pump track, una disciplina muy de moda y que permite disfrutar a bikers de todos los niveles y edades, es otra de las actuaciones previstas en el bike park de La Molina.

En cuanto a las e-bikes, el diseño de trazados específicos para ellos, señalizando rutas creadas de forma concreta para este tipo de bicicletas y la instalación de puntos de recarga de baterías son los aspectos fundamentales para empezar a crecer entre ese tipo de usuarios. Algo que no solo sucederá en La Molina, puesto que otras estaciones del grupo, como Boí Taüll, también han puesto en marcha iniciativas para atraer a las bicicletas eléctricas.

El bikepark más grande de la península

En carretera, donde es más sencillo aprovechar las carreteras ya existentes, también hay novedades

En el ciclismo de carretera es más sencillo llevar a cabo actuaciones en busca de potenciar la afluencia de usuarios. Éstas pasarán por la señalización de carreteras y puertos de montaña de la zona, incluyendo colaboraciones con las comarcas limítrofes a La Molina para sacar partido a la gran red de carreteras secundarias que aún es desconocida para la mayoría y que es ideal para la práctica del ciclismo. En este aspecto se quiere sacar partido del polo de atracción ciclista en que se ha convertido la ciudad de Girona y que La Molina, Vallter 2000 y sus alrededores sean el destino de montaña para todos esos ciclistas (y operadores) que acuden a la capital de la provincia para practicar ciclismo. Además han creado un nuevo evento cicloturista que unirá las estaciones de La Molina  y Vallter 2000 que se une a la también recién creada marcha cicloturista CicloVolta. Todo ello sin olvidar que La Molina y Vallter 2000 seguirán sonando en el ciclismo profesional como finales de etapa de la Volta a Catalunya en los próximos años.

En definitiva, el plan de actuaciones hasta 2023 demuestra que la apuesta por el ciclismo desde las instituciones es cada día más firme, especialmente ahora que no hay discusión sobre la capacidad para atraer turismo de nuestro deporte. Una mentalidad positiva hacia el ciclismo que ojalá cale en más instituciones.

La Molina Bike Park

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