Rissveds no falló en un circuito que premiaba la capacidad de mantener el ritmo
La Copa del Mundo de La Thuile estrenaba un circuito de Short Track muy diferente a lo habitual en la disciplina. Un trazado duro, situado en altura y con un tramo de sendero poco frecuente en los XCC actuales. Un escenario que exigía más que velocidad pura y en el que Jenny Rissveds partía como una de las grandes favoritas.
La corredora del Canyon XC Racing marcó la pauta desde los primeros compases. Su ritmo fue suficiente para ir seleccionando el grupo delantero hasta dejar la carrera reducida a un duelo directo con Sina Frei. La suiza de Specialized Factory Racing fue la única capaz de seguir a Rissveds cuando la carrera se endureció de verdad.
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Frei resistió hasta la última vuelta, pero Rissveds tenía la situación bajo control
Ambas entraron en la última vuelta separadas del resto y con la victoria todavía por decidir. Sin embargo, Rissveds parecía tener la situación controlada en todo momento. Poco antes de la llegada lanzó un cambio de ritmo que dejó clara su superioridad y le permitió cruzar la meta sin necesidad de disputar un sprint cerrado.
Rissveds completó las ocho vueltas en 20:27, con Frei entrando solo un segundo después. La sueca firmó además una última vuelta de 2:22, el mejor parcial final de las dos protagonistas, para asegurar su primera victoria de Short Track de la temporada 2026.







