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20 años usando la flexión del carbono, la historia de Cannondale

La nueva Cannondale Scalpel llama la atención por sus vainas. El uso de la flexión del carbono es algo que Cannondale tiene muy por la mano. Tanto como que durante 10 años lo emplearon en sus primeras Scalpel.

Presentada en 2001, la Scalpel llegó al mercado con la flexión del carbono como su gran punto diferenciador

Año 2001. Las dobles de XCO intentan abrirse camino en un mundo de rígidas. Cannondale presenta una bicicleta que, quizás en ese momento no lo sabían, pero iba a ser emblema de la compañía. La Cannondale Scalpel llegó al mercado en 2002 marcando estilo propio. Y esta vez no es solo por el uso de su particular horquilla Lefty. Introducen su apuesta por usar la flexión del carbono como fórmula para sustituir un punto de giro físico de la suspensión. El objetivo es ahorrar peso. ¿El resultado? Un éxito de ventas y un éxito en competición, ganando la Copa del Mundo de XCO a manos de Christoph Sauser. Fue el inicio de la relación entre Cannondale y el uso de la flexión del carbono. Una relación que se ha extendido ahora con la última versión de la Cannondale Scalpel.

Continúa tras los patrocinadores



Cannondale Scalpel 4000, la tope de gama de su primera versión en 2002

Es una duda/consulta recurrente en nuestro test de la nueva Cannondale Scalpel. ¿Aguantarán unas vainas tan delgadas y diseñadas para tener flexión? Obviamente la respuesta rápida y corta es un sí. La respuesta larga nos remonta a ese 2002 y a la larga trayectoria de la primera versión de la Cannondale Scalpel, que ya usaba la flexión del carbono como punto de giro. Desde ese lanzamiento la compañía ha ganado más experiencia y ha buscado recuperar el concepto original de la Scalpel, pero actualizado, cambiando el punto de giro virtual que buscan crear con el movimiento del carbono.

En la Cannondale Scalpel original el carbono se usaba para sustituir al que sería el punto de giro principal de la suspensión. Se ubicaba en las vainas, que iban haciéndose más delgadas en el plano vertical a medida que se acercaban al centro, para volver a ganar grosor de camino a las punteras. Unas formas que son muy similares a las de la nueva Cannondale Scalpel y su concepto FlexPivot. Por aquel entonces Cannondale jugaba con un marketing muy agresivo… ¿el nombre de aquella primera tecnología para la flexión del carbono en la suspensión? EPO. Sí, como la sustancia que se hizo tristemente famosa en esa misma época como potenciadora del rendimiento. Una analogía a la ventaja que suponía su doble suspensión en tiempos de rígidas.

El movimiento que hacían las vainas con tecnología EPO

Cannondale Scalpel

Detalle de como empezaban las vainas de carbono

Cannondale Scalpel

La llegada de las vainas de carbono a las punteras

La primera Scalpel triunfó en competición desde su lanzamiento

Aquella primera Cannondal Scalpel tenía aún más novedades. Usaba unos tirantes de composite, la suspensión trasera rendía 63 mm de recorrido y diseñaron un guiado de cable para poder bloquear el amortiguador desde el manillar, lo que se combinaba con el «dial» de bloqueo sobre la barra de la horquilla Lefty (recien salida del horno) o el tubo de dirección de la por entonces aún activa HeadShok.

Ese mismo 2002 Christoph Sauser era subcampeón del mundo con la nueva Cannondale Scalpel con tecnología EPO, el mismo resultado que obtendría en 2003, para ganar la Copa del Mundo en 2004 y 2005 a lomos de ese mismo cuadro.

La larga trayectoria de ese diseño de cuadro en el catálogo de la marca americana es la principal demostración que se trataba de un cuadro fiable a pesar de ser de los más ligeros del XCO en aquella época. En la báscula marcaba unos espectaculares, para la época, 2.336 gramos. No hace falta decir que era para ruedas de 26″…

Sauser ganando con la primera Scalpel

Cannondale Scalpel

Detalle de los tirantes de composite

Cannondale Scalpel

Las vainas de carbono de la primera Scalpel

La experiencia con la flexión del carbono aplicada a la nueva Cannondale Scalpel

Para la nueva Scalpel han tomado la idea de base, pero la han aplicado en otro punto del basculantes

Y llega 2020 y Cannondale vuelve a poner en el primer plano de protagonismo a la flexión del carbono. Coge el concepto original de la Scalpel en cuanto al uso de ese material para simular un punto de giro, pero lo hace con otro objetivo. Los sistemas de suspensión de tipo monopivote articulado son los más populares en las bicis dobles de XC, pero no los más eficientes con el pedaleo o las fuerzas de la frenada. Un sistema de pivote virtual es mejor en ese apartado, pero suele disparar el peso en la báscula ante la necesidad de usar dos bieletas y aumentar el número de puntos de giro. El uso de una articulación de tipo «Horst Link» al final de las vainas es una solución intermedia. Más eficiente que un monopivote, pero también más pesado y con un punto de giro adicional. Más ligero que un pivote virtual, pero sin llegar a su nivel de efectividad (si está bien diseñado). Precisamente por encontrarse a medio camino entre las dos configuraciones está siendo desechada por las marcas a la hora de crear nuevos modelos de XC. O se van a un extremo o al otro.

FlexPivot de la nueva Scalpel

FlexPivot de la nueva Scalpel

FlexPivot

FlexPivot de la nueva Scalpel

El FlexPivot crea un punto de giro virtual con la flexión del carbono sin necesidad de añadir peso

Cannondale resucitó su concepto original de la Scalpel para crear un punto de giro de tipo Horst Link, pero sin tener que usar rodamientos adicionales y dividir el basculante en más piezas. La conocida forma plana y delgada que ya vimos en el pasado se llevó al extremo para crear ese punto de giro al final de las vainas. Obviamente es una solución que no cuenta con el nivel de suavidad de un punto de giro real con rodamientos o casquillos, pero tampoco tiene su incremento de peso. Lo bautizaron como FlexPivot.

Gracias al FlexPivot (entre otras cosas) la nueva Cannondale Scalpel ha logrado un feeling de suspensión trasera muy estable, que encantará a los que priman el rendimiento, pero con un plus de sensibilidad y una mejora del comportamiento de la suspensión con el pedaleo y la frenada. El uso del carbono les ha permitido situarse a medio camino entre los mono pivotes articulados y los sistemas de pivote virtual sin penalizar en ningún apartado.

¿Fiablidad? Desde 2002 hasta 2007 el cuadro de la Scalpel empleó el mismo diseño. En 2008 llegó una nueva actualización que seguía usando la flexión del carbono y que se mantuvo hasta 2012, cuando la revisión de la Scalpel dejó de usar ese concepto. 10 años confiando en esa tecnología que ahora han recuperado para la nueva Scalpel.

FlexPivot protegido por una goma en todos los montajes

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