Tras tocar el cielo en 2021, este 2022 se está complicando mucho
Está viviendo su propia maldición del maillot arco iris
Esta temporada empezaba de forma muy distinta a lo habitual para ella. Evie Richards competía en la Mediterranean Epic, su primera carrera por etapas UCI. Fue muy protagonista de la carrera, acabando en el podio final. Su temporada de XCO empezaba en Chelva, donde abandonaba, pero seguía en Banyoles donde arrasaba. Sin embargo, ya por entonces daba muestras de problemas con su espalda. Y solo era el mes de febrero.

Los problemas de espalda se remontan a principios de año
En Albstadt regresaba a la competición, pero no estaba en la lucha por las mejores posiciones. El Short Track de Nove Mesto quedaba marcado por una caída. Y en XCO iba a marcar un punto de inflexión para ella:
«Estoy cansada de correr con tanto dolor y cansada de poner cara de valiente cuando todo me duele por dentro. Necesito arreglar mi espalda y espero volver pronto» explicaba ese mismo día.

«He aguantado el dolor durante el mayor tiempo posible, pero ahora es el momento de solucionar el problema y alejarme un poco de las carreras.»
«He estado sufriendo con un dolor de espalda muy fuerte desde febrero. He aguantado el dolor durante el mayor tiempo posible, pero ahora es el momento de solucionar el problema y alejarme un poco de las carreras. Estoy completamente destrozada por decir que no estaré en Leogang, pero estoy en rehabilitación para mejorarlo más rápido posible.»
La ausencia de la mejor versión de Evie Richards es, ante todo, un golpe al espectáculo que se suele vivir en las pruebas femeninas de la Copa del Mundo. Corredora agresiva, muy técnica y sin miedo a competir al ataque, demostró en 2021 de todo lo que es capaz.