La evolución de las bicicletas ha cambiado profundamente el trabajo de los talleres. A la mecánica tradicional se han sumado motores, baterías, actualizaciones de software y transmisiones electrónicas, pero la formación, los salarios y el reconocimiento de quienes se encargan de mantenerlas no han avanzado al mismo ritmo. Un nuevo informe de NextGen Mechanics y European Cycling Industries (ECI) cifra en unas 105.000 las incorporaciones de mecánicos que necesitará Europa hasta 2032, tanto para atender la demanda como para sustituir a los profesionales que abandonen el sector.
Una necesidad de contratación equivalente al 60 % de la plantilla actual
Europa cuenta con unos 175.000 mecánicos de bicicletas y necesita reforzar una plantilla que ya resulta insuficiente
El informe, presentado en el encuentro de European Cycling Industries celebrado en Bruselas el 30 de septiembre, sitúa en aproximadamente 175.000 personas la plantilla europea de mecánicos de bicicletas. De ellas, unas 160.000 trabajan en tiendas y talleres vinculados al comercio, mientras que otras 15.000 lo hacen en servicios como flotas de alquiler, bicicletas compartidas, transporte de mercancías o equipos de competición.
El análisis calcula una necesidad actual de contratación de unos 45.000 mecánicos, que combina la creación de puestos para absorber el trabajo pendiente con el reemplazo de quienes dejan la profesión. De cara a 2032, el crecimiento de las e-bikes, las flotas y los servicios asociados a la bicicleta elevaría esa necesidad acumulada hasta unas 105.000 incorporaciones, una cifra equivalente al 60 % de los profesionales que trabajan hoy en el sector.
Eso no significa que la plantilla vaya a aumentar en 105.000 personas, porque una parte de las contrataciones cubriría salidas. El escenario planteado apunta a alcanzar unos 247.000 mecánicos en activo, aproximadamente un 40 % más que ahora. Se trata de una estimación construida a partir de datos de empleo del comercio ciclista, información de asociaciones y supuestos sobre la evolución del mercado, que el propio informe propone actualizar conforme se disponga de mejores datos.

Más conocimientos técnicos, pero salarios que no acompañan
El taller necesita profesionales capaces de trabajar con mecánica, electrónica y software
Una de las ideas centrales del documento es que el oficio ha cambiado más deprisa que sus condiciones laborales. Mantener una bicicleta moderna puede exigir conocimientos sobre firmware, diagnóstico electrónico, sistemas de batería o transmisiones digitales, además de las habilidades mecánicas habituales. Esa especialización es especialmente relevante en las e-bikes y en las bicicletas de altas prestaciones, donde disponer de herramientas, formación e información técnica resulta cada vez más importante.
Sin embargo, los datos salariales recopilados sitúan la remuneración de los mecánicos por debajo de la mediana nacional del empleo a jornada completa incluso en mercados europeos con mejores condiciones. El informe también recoge presión sobre los plazos de reparación, carga física al trabajar con bicicletas pesadas y pocas posibilidades de progresión profesional. Para el sector, por tanto, el reto pasa tanto por atraer nuevos trabajadores como por conseguir que los profesionales con experiencia quieran quedarse.
Ties Van Dijk, responsable de Advocacy & Strategy en Shimano, resume esa dificultad: «Sabemos, por nuestras conversaciones con las tiendas de bicicletas, que el taller tiene cada año más importancia para su negocio y que no encuentran a las personas necesarias para cubrirlo». Shimano impulsó NextGen Mechanics para estudiar el problema y reunir propuestas de distintos actores del sector.

Las dificultades de mantenimiento también reducen el uso de la bicicleta
121 millones de personas en Europa pedalean menos por las barreras para mantener sus bicicletas
La falta de capacidad en los talleres tiene consecuencias que van más allá de la organización de una tienda. El informe recoge los resultados del estudio State of the Nation 2026 de Shimano, basado en una encuesta representativa a 25.000 personas. Sus estimaciones sitúan en 212 millones el número de europeos que encuentran barreras para mantener sus bicicletas, y en 121 millones los que pedalean menos por ese motivo. Dentro de este último grupo, 65 millones aseguran hacerlo mucho menos, mientras que 7,6 millones han dejado de montar por completo.
Estas cifras se refieren al conjunto de obstáculos para acceder al mantenimiento, no exclusivamente a la falta de mecánicos. Aun así, muestran hasta qué punto poder reparar una bicicleta influye en que siga utilizándose. Paul Walsh, CEO de ECI, lo expresa así: «Una bicicleta que no se puede reparar es una bicicleta que deja de utilizarse. Este no es un problema únicamente de las tiendas, sino también del conjunto del ecosistema ciclista».
El mantenimiento también tiene una relación directa con la seguridad
La escasez de servicio profesional puede dejar reparaciones complejas en manos sin la preparación necesaria
El documento cita una investigación del instituto neerlandés de seguridad vial SWOV en la que los propios ciclistas atribuyeron el 10 % de los accidentes analizados a un defecto mecánico. En el 45 % de esos casos, un mantenimiento deficiente figuraba como factor contribuyente. Son resultados de esa investigación concreta, pero refuerzan la importancia de conservar las bicicletas en condiciones adecuadas.
El informe también describe la expansión de un mercado informal de reparaciones allí donde el servicio profesional resulta insuficiente. Aunque reconoce que algunos de esos reparadores ofrecen un trabajo competente, señala que otros carecen de acceso a piezas certificadas, información técnica o formación adecuada. Entre las situaciones recogidas aparecen las e-bikes modificadas ilegalmente que los talleres establecidos rechazan reparar.

Un marco europeo para formar y retener mecánicos
La propuesta combina formación común, mejores perspectivas profesionales y medidas para hacer viable el trabajo del taller
El informe plantea 27 recomendaciones en cinco ámbitos: apoyar a los profesionales actuales, ampliar la plantilla, desarrollar la formación profesional, mejorar la economía del mantenimiento y crear estructuras que permitan llevar las propuestas a la práctica. La intención es abordar conjuntamente la preparación técnica, el acceso al oficio y las condiciones que determinan si una persona puede desarrollar su carrera en él.
Para avanzar, ECI está creando un grupo de expertos en educación y competencias, denominado ESEG, que dará continuidad a NextGen Mechanics. Sus primeras prioridades serán identificar las necesidades de formación del sector, colaborar con centros especializados para diseñar un marco europeo común y probarlo junto a ciudades y empresas. El objetivo es que la capacidad de mantener y reparar bicicletas pueda acompañar a su evolución tecnológica y al crecimiento de su uso.