El ciclismo de carretera capta cada día más bikers
El ciclismo de carretera ya no espera a que el talento madure: lo ficha antes que nunca
La evolución del ciclismo profesional en carretera ha provocado que los equipos busquen corredores cada vez más jóvenes y con perfiles más completos. La irrupción de ciclistas como Tadej Pogačar, Remco Evenepoel o Mathieu van der Poel cambió muchas cosas dentro del pelotón profesional y una de ellas fue la obsesión por detectar talento precoz. En esa búsqueda el MTB se ha convertido en un territorio ideal.
El ejemplo de Egan Bernal es probablemente uno de los más conocidos. Antes de ganar el Tour de Francia o convertirse en una estrella del ciclismo de carretera, Bernal fue uno de los juniors más prometedores del XCO mundial, llegando incluso a subir al podio en el Mundial junior. Su talento era evidente, pero el ciclismo de carretera le ofrecía algo que el MTB no podía igualar: una estructura profesional mucho más sólida y una perspectiva de carrera mucho más clara.
Otra visión de este traspaso de talento es la que ofrece Pauline Ferrand-Prevot, máxima estrella del XCO femenino hasta hace poco y que, tras lograr sus objetivos en el MTB, simplemente ha abandonado el deporte para pasarse por completo a la carretera.

El MTB corre el riesgo de convertirse en una cantera para la carretera
Ese es el gran problema al que se enfrenta actualmente el XCO. La modalidad sigue siendo excelente para formar ciclistas, pero cada vez tiene más dificultades para retenerlos. El ciclismo de carretera ofrece más plazas profesionales, salarios más altos para la mayoría de corredores y una estabilidad deportiva mucho mayor a largo plazo.
La diferencia estructural entre ambos mundos es enorme. En carretera existe una pirámide mucho más definida: equipos junior, sub23, filiales, estructuras de desarrollo y un camino relativamente claro hacia el profesionalismo. En MTB todo es mucho más reducido. Hay menos equipos capaces de ofrecer contratos realmente profesionales y menos oportunidades para construir una carrera estable durante diez o quince años.
Eso provoca que muchos jóvenes, incluso aquellos enamorados del MTB, acaben tomando una decisión pragmática. El sueño deportivo puede seguir siendo el mismo, pero las posibilidades reales de vivir del ciclismo son mucho mayores en carretera.

Muchos bikers siguen viendo el MTB como una forma de vida mejor que la carretera
El problema es que la pasión no siempre puede competir contra la realidad económica y profesional. Y ahí el MTB parte con desventaja frente al WorldTour.
Además, el propio crecimiento del XCO moderno puede estar acelerando esta situación. Las carreras actuales requieren un nivel físico extremadamente alto, cada vez más cercano al ciclismo de carretera, mientras que las diferencias técnicas entre corredores se reducen progresivamente debido a la evolución del material, los circuitos más controlados y la profesionalización total de las categorías inferiores. Eso hace que muchos equipos de carretera consideren que la adaptación de estos bikers al asfalto es más sencilla que nunca.

Cada vez será más difícil crear referentes históricos del deporte
Porque el verdadero riesgo no es solo perder jóvenes talentos. El verdadero riesgo es que el MTB deje de ser visto como un destino profesional definitivo y pase a percibirse simplemente como la mejor escuela posible para acabar triunfando en carretera.