Solo 30 ciclistas consiguieron acabar
Una carrera durísima que Pogacar dinamitó a más de 100 km de meta
Tom Pidcock fue uno de los que intentó mantenerse en la pelea por las medallas, junto a nombres como Remco Evenepoel, Mattias Skjelmose o Ben Healy. Durante varios kilómetros, el británico parecía destinado a luchar por el podio, pero el esfuerzo, la altitud de Kigali y las condiciones sofocantes le pasaron factura. A falta de una vuelta, el campeón olímpico de MTB explotó por completo y terminó cediendo más de nueve minutos en meta, en la décima posición.

«Fue la carrera más desagradable del año. Sufrí muchísimo.»
El británico fue todavía más gráfico al describir su hundimiento en los últimos kilómetros: “Al final no pude hacer nada más, me reventé por completo. Fue realmente horrible. Cuando aún quedábamos cinco en el grupo pensé que todo era posible, pero de golpe mis piernas desaparecieron. Fue muy duro a esa altitud. No se puede tener todo”.
La dureza del circuito ruandés, con rampas cortas pero explosivas, el ritmo infernal marcado por Pogacar y la exigencia del clima africano dejaron fuera de combate a muchos de los grandes nombres. Pidcock, que partía con la ambición de subir al podio, terminó la jornada con un top 10 y la amarga sensación de haber vivido una de las jornadas más duras de toda su carrera.