Una bici amarilla en el Tour no es solo una acción estética
Ridley reaccionó en cuestión de horas para crear una Noah Fast completamente personalizada en el amarillo del líder del Tour. Una bicicleta pintada y preparada en Bélgica que fue entregada al equipo Uno-X Mobility menos de 30 horas después de que Træen se hiciera con el liderato de la carrera.
Continúa tras los anunciosCambiar la imagen de una bici de un día para otro exige mucho más que pintar un cuadro
En el ciclismo profesional, cada detalle cuenta. Una bicicleta especial para el líder no puede ser solo bonita. Tiene que ser plenamente funcional, estar lista para competir al máximo nivel y replicar con precisión la posición, la configuración y las preferencias del corredor. Todo ello con el margen mínimo que deja una gran vuelta, donde cada día hay desplazamientos, horarios cerrados y una presión constante sobre el equipo técnico.


La clave para Ridley fue tener la pintura y el montaje bajo el mismo techo
Para esta Noah Fast amarilla, Ridley seleccionó un cuadro disponible en stock y lo preparó de inmediato para pintura. Tras el curado, el barnizado, la aplicación de los gráficos y el control de calidad final, el cuadro fue empaquetado para su transporte urgente hacia el Tour de Francia.


Jochim Aerts volvió a la cabina de pintura para una bicicleta muy especial
“Ridley sigue siendo una empresa 100% familiar y casi todo lo que hacemos ocurre aquí, en nuestra fábrica de Bélgica. Nuestro departamento de pintura propio nos permite crear bicicletas realmente únicas para nuestros clientes. Momentos como este muestran exactamente lo que hace diferente a Ridley. Ver el maillot amarillo sobre una Ridley es algo especial, y queríamos que la bicicleta de Torstein lo reflejara”, explicó Jochim Aerts, CEO de Ridley.

La bicicleta llegó a Biarritz para que los mecánicos de Uno-X la preparasen antes de la siguiente etapa
Ese último paso es fundamental. La marca puede entregar el cuadro en tiempo récord, pero la bicicleta no está terminada hasta que el equipo la monta, la ajusta y la verifica para competición. En una gran vuelta, donde el líder del Tour está sometido a una exposición mediática máxima, no hay margen para errores. La bici debe transmitir imagen, pero también normalidad competitiva. Tiene que parecer especial sin convertirse en un problema operativo.

Para el equipo y la marca, el amarillo también se juega fuera de la carretera
Por eso, tener una bicicleta específica para el líder no es un capricho. Es una forma de reforzar el relato del equipo, de celebrar el momento y de maximizar el impacto visual de una situación que puede durar solo un día o convertirse en una de las imágenes de la carrera. En el Tour de Francia, el amarillo no espera. Las marcas que pueden reaccionar rápido tienen una ventaja evidente.
En Belgian Cycling Factory, el proyecto fue más allá de preparar una bicicleta. Toda la fábrica se volcó con el color amarillo y la operación se convirtió en un momento de orgullo interno para los empleados que participan en el desarrollo y la fabricación de las bicicletas Ridley en Bélgica.
Ridley ha estado presente en grandes momentos del ciclismo, como el maillot verde de Robbie McEwen, el récord de la hora de Victor Campenaerts, la victoria de etapa de Jonas Abrahamsen en el Tour de Francia, el título mundial de Omnium de Lindsay De Vylder o los títulos mundiales IRONMAN 70.3 de Jelle Geens. Pero el maillot amarillo del Tour sigue siendo el símbolo más reconocible del ciclismo profesional.
