La idea inicial era hacer 8.848 metros de desnivel, pero se vio tan bien que alargó a los 10.000
10.210 metros de desnivel acumulado del tirón en 14 horas de salida y cubriendo una distancia de 321 km
A la dureza física del Everesting Challenge se sumó la psicológica por el recorrido diseñado para lograr el reto. La subida del Randwijckweg es de solo 1 km de distancia, con una pendiente media del 6,8% y 71 metros de desnivel por ascensión. En total subió 139 veces. Sumarle algún metro extra del punto donde giraba y que arrancaba un poco antes de donde está medida la subida y ahí tenéis los números.
«Las circunstancias han sido muy buenas con carretera seca y temperaturas de alrededor de 16 grados. Eran perfectas para un reto así. Me estado de forma era muy bueno y he podido mantener el ritmo del principio al final y cuando he llegado a los 8.848 metros de desnivel he decidido ir a por los 10.000. Esta mañana tras el reto sentía las piernas cansadas pero ya he lavado mi Lapierre y estoy listo para la siguiente aventura» explicaba el propio biker. Su reto tuvo una anécdota y es que con el reto ya iniciado la policía se acercó para informarle que no podía bajar por la misma zona por la que estaba subiendo en la parte final y tuvo que variar el recorrido de bajada ligeramente.
Sin competiciones a la vista este tipo de actividades, poco o nada recomendables para los deportistas amateurs, suponen un pequeño hueco de protagonismo para el propio biker y su equipo.
