Un circuito que ha abierto la polémica de hacia dónde va el XCO
El XCO nunca ha sido fácil
El XCO siempre ha tenido tramos complicados, ahora esas complicaciones se han adaptado al nivel de las bicis
Pero la realidad es que, desde el inicio del XCO, siempre ha habido tramos muy complicados a nivel técnico (quizás de manera más puntual que ahora, pero siempre han estado ahí), especialmente en relación a la capacidad de las bicicletas que se usaban en el pasado. Imaginad afrontar secciones de rock garden mojados con bicis de 26″, neumáticos de 2,0″ inflados a 3 bar, manillares de 54 cm y tijas fijas… desde luego era una tarea mucho más complicada que afrontar según qué secciones aparentemente difíciles de circuitos actuales con las bicis de hoy en día (120 mm, neumáticos de 2,4″, geometría prácticamente trail, tijas telescópicas…).

¿Mejores bicis, peores bikers?
¿Las bicis más capaces crean peores bikers?
En un riding convencional las nuevas bicis han servido para igualar el nivel técnico. Es complicado destacar en un terreno «estándar» en el que ahora todos los bikers parten de una velocidad de paso base muy elevada.

Los nuevos elementos técnicos requieren de una preparación en la que ya no vale con «salir a la montaña a hacer senderos»
Así han llegado nuevos «obstáculos» que requieren de técnica específica que se sale del riding habitual que el MTB tiene en entornos naturales. Drops, saltos que requieren un mínimo de velocidad para llegar correctamente a la recepción, rock gardens donde es importante saber leer las trazadas… formas de mantener el listón de necesidad técnica en el mismo lugar que estaba antes. En los 90 era relativamente habitual ver a los mejores riders de XCO caminar en algunas secciones, incluso de bajada, que simplemente eran impracticables con el material de ese momento.
Para adaptarse a esas nuevas secciones técnicas se requiere un entrenamiento específico (ya no vale con salir a la montaña a hacer senderos naturales) y que eso sea un requerimiento obligado para la competición donde están los y las mejores riders del mundo parece algo dentro de lo normal.

Más técnica no puede significar más peligro
Nunca más técnica debe suponer más peligro para los bikers. Las medidas de seguridad se deben escalar al mismo nivel que se escala la dificultad técnica
La seguridad siempre debe ser una prioridad en el diseño de los recorridos. Como ejemplo, el DH ofrece secciones infinitamente más peligrosas pero en ellas se suele trabajar mucho mejor la seguridad).


Los riders usados como cobayas, lo que nunca debería suceder
Un circuito debe estar listo y probado antes de la llegada de los corredores. No se pueden usar sus fallos y caídas como referencia para hacer los cambios sobre la marcha
Los circuitos deberían ser probados antes de la llegada de los bikers y estar completamente listos para ser seguros sin tener que esperar a ver qué sucede cuando ellos llegan.
Además, el hecho de ir introduciendo cambios importantes en el circuito a lo largo de la semana no hace más que generar desconfianza en los riders y dudas cada día que se sale a rodar al circuito. Es malo tanto para los que rodaban sin problemas desde el inicio (que tienen que cambiar sus líneas y ven cómo eliminan elementos que les eran positivos) como para los que tienen problemas con las zonas técnicas (que deben repasarlas a cada nuevo cambio).


Los circuitos deben estar pensados para todo tipo de condiciones meteorológicas
Sí, en el MTB puede haber barro, y ese se debe tener en cuenta
A la hora de diseñar los trazados de XCO siempre se debería tener en cuenta las condiciones de barro y cómo afectan al recorrido.