Una caída fuera de la carretera dejó a Pidcock sin opciones y fuera de carrera
El incidente se produjo a unos 30 kilómetros de meta, durante el descenso de la Collada Sobirana. Mientras rodaba a alta velocidad, Pidcock perdió el control en una curva tras calcular mal la trazada mientras bebía, lo que le hizo salirse de la carretera y caer por un barranco. El propio corredor explicó posteriormente que quedó fuera de la vista de la carrera, en una zona donde nadie sabía que estaba.
“Estaba lejos de la carretera y nadie sabía que estaba allí”
En un primer momento, el propio Pidcock restó importancia al golpe, asegurando que había tenido suerte de poder seguir adelante. Sin embargo, la evolución posterior no fue favorable. Tras someterse a pruebas médicas, el equipo confirmó que no tomaría la salida en la siguiente etapa.

Las pruebas médicas confirmaron múltiples lesiones en la rodilla y la pierna
- Contusión ósea en la parte externa posterior de la tibia, con afectación también en la parte superior del peroné, acompañada de pequeñas fracturas por estrés en el hueso.
- Sospecha de lesión en el ligamento anterolateral (ALL), con un pequeño fragmento óseo arrancado en el punto de inserción.
- Lesión moderada (grado 2) del ligamento colateral medial (MCL), incluyendo estructuras de soporte asociadas.
- Esguince del ligamento colateral lateral (LCL).
- Importante acumulación de líquido en la articulación de la rodilla.
Estas lesiones explican la imposibilidad de continuar en carrera, a pesar de que inicialmente el corredor pensó que podría seguir compitiendo.

Pidcock pone el foco en la recuperación tras perder una gran oportunidad
El abandono llega en un momento en el que Pidcock mostraba un gran nivel de forma y aspiraba a pelear por la general, lo que convierte este episodio en un punto de inflexión inesperado en su temporada.