El mundo de las MTB clásicas va en auge. Cada vez más apreciadas y cada vez más buscadas. La Sea Otter Europe les dedicó un espacio muy especial en su apretada agenda de eventos y fue fácil ver la de sonrisas que despiertan este tipo de bicicletas.
Una sencilla prueba reunió a deseosos de sacar a relucir sus orgullosas bicicletas clásicas.
Decenas de bikers aprovecharon la oportunidad brindada. Una excepcional forma de comprobar de dónde venimos.

Klein Attitude










Ritchey Project 20
Hubo un tiempo en el que el acero, el buen acero, daba vida a algunas de las mejores MTB del momento. Con soldadura TIG y acero Ritchey WCS Prestige, la Project 20 y sus icónicos colores fueron muy protagonistas a mediados de los 90.









Nishiki Alien SP
Albert Balcells, una de los grandes responsables del aterrizaje de la Sea Otter en Girona, posando orgulloso con su Nishiki Alien SP. Aún con todo el ajetreo tuvo tiempo de tomar parte en la prueba e incluso probó la escapada en solitario en el arranque de la carrera. Pura raza competitiva.

Specialized Ground Control A1 Comp
Cuando se empezaba a pensar que quizás se podría pedalear bien con una doble suspensión.

Scott Chenango

Scott Endorphin Carbon

Alpinestars Cro Mega DX
Las vainas elevadas han sonado un poco en los últimos meses. Las Alpinestars de 1991, como esta Cro Mega DX, eran uno de los emblemas de esta configuración de vainas.

Kastle 12.0FS
La marca Kastle ya es clásica por si misma. Cualquier bicicleta con su logo es digna de estar expuesta. Fue arriesgada con sus diseños y apostó fuerte por las doble suspensión. Como con esta 12.0FS de 1996.

Gary Fisher Joshua
Una muestra de los diseños atrevidos del pasado. Y de la idea, por suerte abandonada, de la suspensión trasera unificada. Pedalier y rueda trasera en la parte móvil de la suspensión. Así no había tirones de cadena por un mal diseño del sistema… pero tenía unos «pocos» inconvenientes.

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