Una plataforma de test real para entender qué aporta una rueda de 32”
Berria Bike ha dejado ver en The Traka 2026 uno de los desarrollos más llamativos que se han podido ver en Girona estos días: un prototipo de bicicleta de gravel con ruedas de 32 pulgadas. Lejos de ser una simple curiosidad o un ejercicio estético, se trata de un proyecto plenamente integrado en su programa de desarrollo interno y con un objetivo claro: analizar hasta dónde puede llegar esta arquitectura en términos de rendimiento real.
La aparición de esta bici dentro del entorno competitivo de The Traka no es casual. La cita catalana se ha consolidado como uno de los escenarios más exigentes del gravel internacional, combinando largas distancias, terrenos técnicos, altas velocidades y fatiga acumulada. Un contexto ideal para validar soluciones que, sobre el papel, prometen mejoras pero que necesitan enfrentarse a condiciones reales.
Continúa tras los patrocinadores
Un laboratorio en carrera, no un prototipo cerrado
No es un modelo final, es una base de pruebas abierta
El prototipo utilizado que hemos visto no responde a una configuración definitiva de una bicicleta que vaya a salir a la venta inmediatamente. Se plantea como una plataforma de test sobre la que la marca está trabajando activamente con diferentes configuraciones. La geometría es uno de los principales focos de estudio, con variaciones en parámetros clave como la altura de pedalier, los ángulos de dirección o la longitud de vainas.
Este enfoque permite analizar cómo cambia el comportamiento dinámico cuando se introduce un diámetro de rueda superior al estándar actual del gravel. No se trata únicamente de montar ruedas más grandes, sino de entender cómo afecta al conjunto de la bicicleta en aspectos críticos como la estabilidad, la capacidad de absorción o el control en zonas técnicas. Como os explicamos hace meses, el gravel parece ser un entorno en el que la adopción de las ruedas de 32″ puede tener más sentido, esquivando buena parte de sus puntos débiles, como la mayor dificultad para acelerar la bicicleta desde baja velocidad, pero aprovechando al máximo sus ventajas a la hora de rodar o de «suavizar» el terreno gracias a su mayor diámetro.








