Será el 15 de noviembre
Tres etapas, tres retos, un solo maillot arcoíris
Semifinales y un sistema de 3 etapas para la final

Se busca dar espacio a diferentes tipos de ciclistas
- Sprinter’s Paradise: una prueba corta, explosiva y vertiginosa. Los ciclistas darán ocho vueltas a un circuito de 1,5 km, con un sprint puntuable al final de cada vuelta. La puntuación irá aumentando progresivamente, culminando en un último sprint que otorgará más puntos que los anteriores. Esta etapa está pensada para velocistas puros, capaces de repetir esfuerzos explosivos con precisión táctica.
- Punchers’ Playground: aquí entran en juego los ciclistas más versátiles, capaces de encadenar esfuerzos potentes en repechos cortos. Se trata de un recorrido de 12 km con varias zonas de sprint intermedias y dos ascensiones cronometradas (KOM). La etapa premia tanto la potencia como el posicionamiento estratégico, y su final será decisivo, ya que otorga la mayor cantidad de puntos del recorrido.
- Last Rider Standing!: la etapa más espectacular y exigente. Los corredores se enfrentarán a una única subida de 7,2 km con 554 metros de desnivel positivo. A medida que se sucedan los puntos de control, los ciclistas irán siendo eliminados. Solo quedará uno: el último en mantenerse en carrera ganará la etapa y sumará el máximo de puntos. Esta prueba combina estrategia, resistencia y fortaleza mental.

Semifinales abiertas y clasificación inclusiva
Habrá que clasificarse para la final
De esas semifinales saldrán los 20 mejores ciclistas masculinos y los 20 mejores femeninos, que obtendrán su pase a la gran final. Algunos atletas adicionales podrán participar gracias a invitaciones (wild cards).

Una final de máxima igualdad y sin margen de error
Será con un sistema de puntos, no de tiempos