GT ha hecho renacer el sistema LTS y se ha olvidado de la complejidad de sus suspensiones pasadas. Ahora todo es simplicidad.
Soporte Trunnion, chip para cambiar la geometría y amortiguador de medida métrica para la GT Sensor
Simplicidad y buen hacer para su cuadro
Acostumbrados a los complejos diseños del pasado, GT nos ha traído una Sensor que destaca por su claridad de líneas. Un diseño limpio y en busca de la máxima efectividad de la forma más directa posible. Se busca rebajar peso al máximo y aquí la simplicidad es uno de los mejores aliados de los ingenieros. No hay que olvidar que GT fue de las primeras marcas en apostar por el anclaje de tipo Horst link a mediados de los 90. Con el nuevo diseño de la suspensión se ha dejado de lado, en cierta medida, la eficacia de pedaleo, a cambio de ganar en sensibilidad de recorrido. La cinemática que han buscado en la marca deja un claro comportamiento progresivo en la mayor parte del recorrido. Hasta el punto que el SAG recomendado es de, como máximo, el 25%. Algo poco habitual en bicis de este tipo. Por ello, el amortiguador empleado juega un papel importante para completar las propiedades de la suspensión. Puede ser una ayuda para controlar el movimiento con el pedaleo y suavizar la progresividad natural del sistema.
[SIMG]70480[/SIMG] [FOTOSG]70474,70470[/FOTOSG] [SIMG]70476[/SIMG]Cableado externo pero camuflado, una buena solución
Carbono en el triángulo delantero y aluminio en el basculante
Más señales de la búsqueda de simplicidad y buen rendimiento. El cuadro de la GT Sensor confía en un eje de pedalier a rosca. Vuelta al pasado para olvidarse de crujidos y facilitar la instalación y mantenimiento. El cuadro es compatible con ruedas de 27,5″ Plus.
Geometría GT Sensor
Su geometría es digna de modelos de enduro de más recorrido
El reach también ha aumentado y es generoso. 445 mm en talla M en combinación con potencia de 35 mm. Ingredientes que nos van poniendo en situación sobre el comportamiento que podemos esperar de la GT Sensor. Las vainas, en posición low, quedan en unos competitivos 435 mm, bastante compacto para una 29er de 130 mm.
[SIMG]70504[/SIMG]Montaje GT Sensor Carbon Pro
Las suspensiones van a cargo de RockShox y destaca las ruedas con llantas NoTuber Flow MK3 de 29 mm de ancho interno
En las ruedas se opta por llantas Stan NoTubes Flow MK3, una opción poco habitual en montajes de serie. Se trata de unas llantas de aluminio 6069 (según ellos más resistente a los golpes) con 29 mm de ancho interno, aptas para neumáticos de hasta 2,8″. Su perfil es muy bajo y heredan todo lo aprendido en las llantas NoTubes Flow EX que se usan en la Copa del Mundo de DH. Una buena elección tras nuestros kilómetros de pruebas por todo tipo de terrenos. Sobre ellas se montan neumáticos Schwalbe Nobby Nic en 2,35″, un dibujo polivalente que no necesita presentación, siendo una de las apuestas más seguras para una bicicleta de carácter trail. Seguridad, agarre y reacciones predecibles en la mayoría de terrenos.
[SIMG]70461[/SIMG] [FOTOSG]70465,70462[/FOTOSG]El resto de componentes están en la línea de lo esperado. Nos ha gustado el sillín Fabric Scoop Shallow y la tija KS Lev Ci Carbon, con 150 mm de recorrido, es todo un detalle de calidad en un montaje de serie. Quizás el único punto que hemos visto mejorable serían los frenos SRAM Level TL, con discos de 180 mm, que pueden quedarse justos para los usuarios más exigentes, especialmente viendo que la GT Sensor Carbon Pro invita a correr mucho en los tramos de alta velocidad. Nos ha gustado mucho la combinación de potencia y manillar Race Face en 35 mm de diámetro, ofreciendo un excelente feeling en marcha.
[SIMG]70467[/SIMG] [FOTOSG]70463,70464[/FOTOSG]Bajando con la GT Sensor Carbon Pro
El punto fuerte de la GT Sensor está en los tramos de alta velocidad y zonas inclinadas. Todo en ella contribuye a una gran sensación de seguridad y confianza bajando
Las ruedas de 29″ también colaboran en la sensación de seguridad y aplomo que tiene la GT Sensor. La disfrutamos especialmente en los tramos más rápidos, con inclinación y sin curvas demasiado cerradas. En los tramos más revirados y lentos no es el modelo más ágil dentro de su segmento, pero se defiende sin problema y en global ofrece un buen comportamiento en todo tipo de bajadas. La posición, bien centrada en la bicicleta, también es parte importante del dominio que sentimos sobre la GT Sensor en todas las situaciones.
Para los más finos y sensibles, la combinación de carbono en la parte delantera y aluminio en la trasera puede ser todo un acierto a nivel de sensaciones. En el triángulo principal contamos con la rigidez y solidez característica del carbono, que colabora en lograr una buena precisión en trazadas y cambios de dirección. Mientras que en la trasera, en tramos rotos, notamos la flexión natural del aluminio, una sensación que muchos riders valoran positivamente y que hace más dulce la conducción en las secciones más extremas. Eso sí, se trata de sensaciones que sólo percibirán los riders más finos. Aunque, recordemos, en el DH muchos corredores han mostrado su preferencia por el feeling de los cuadros de aluminio y, sin ir más lejos, la pasada Copa del Mundo de DH masculina se ganó con un cuadro de ese material.
[SIMG]70490[/SIMG]Pedaleando con la GT Sensor Carbon Pro
Pedaleando con la suspensión abierta la regulación de compresión a baja velocidad del amortiguador juega un papel vital
Equipamiento usado en el test de la GT Sensor Carbon Pro
[FOTOSG]70503,70502[/FOTOSG]