«No sé ni por dónde empezar. Ha sido un viaje increíble.»
Se le puede considerar uno de los impulsores del freeride
En aquel momento, el MTB aún estaba en plena fase de crecimiento y Rey, gracias a GT, se encontró inmerso en pleno auge del BMX freestyle. Aunque nunca fue corredor de BMX, conocía bien ese mundo y admiraba profundamente a sus protagonistas. Pronto no solo los conoció, sino que empezó a girar con ellos por todo el país. Su vínculo con Swatch le permitió también compartir escenario con algunos de los mejores skaters, esquiadores extremos y atletas de deportes de acción del momento. Fue entonces cuando decidió dar el salto del trial competitivo a lo que él llamó “extreme mountain biking”, lo que más adelante conoceríamos como freeride.

Un pionero en la creación de vídeos de MTB

Más de 500 portadas de revistas y su participación en la serie Pacific Blue lo convirtieron en un icono mundial del MTB

«Gracias a mi esposa Carmen y a GT, que siempre apoyó nuestra causa.»
Después vendrían nuevos desafíos: la quiebra y posterior renacimiento de GT en los años 2000, algunas fracturas óseas y más documentales, muchos rodados en rincones remotos del planeta. Más recientemente, su serie Urban Adventure siguió alimentando su espíritu explorador. Y hace ya 20 años nació la fundación Wheels 4 Life, que ha donado más de 20.000 bicicletas en 34 países. “Gracias a mi esposa Carmen y a GT, que siempre apoyó nuestra causa.”

Se muestra agradecido: «Ha sido un honor estar junto a tantas leyendas, talentos y campeones.»
También recordó con cariño a algunas de las figuras clave de su carrera: Doug Martin, Todd Hoffman, Steve Spencer, Mark Peterman, Mike Marorrow, Jason Shears, y especialmente Richard Long y Gary Turner. “Creyeron en mí y en mis ideas.”

«No sintáis pena por mí. He vivido mi sueño y aún no he terminado.»
Hans Rey se despide, pero no cierra la puerta. Porque, como él mismo concluye: “GT siempre será familia. Gracias por los buenos tiempos.”