Menorca es un paraíso para el MTB. Los organizadores, y los bikers, tienen el compromiso de demostrar que deporte y naturaleza son compatibles

Los cambios normativos hicieron que la Volta a Menorca en BTT estuviese al límite de la desaparición, pero el trabajo de organización y administraciones, así como el apoyo de Foment de Turismo de Menorca han hecho que sobreviva
Los cambios normativos dejaron atrás la celebración de una etapa nocturna, pero la Volta a Menorca en BTT siguió adaptándose a las nuevas condiciones y, a día de hoy, cuenta con 3 trabajadas etapas manteniendo el espíritu recreativo que siempre la ha caracterizado. El trabajo codo con codo con la administración ha permitido llegar a un punto de equilibrio en participantes de la prueba que, además, al no ser competitiva se ha convertido en un escaparate perfecto para conocer el terreno de Menorca de forma lúdica, siendo un gran instrumento de promoción de la isla a nivel deportivo, como lo atestigua el apoyo de Foment de Turismo de Menorca a esta prueba.

La organización pone todos sus medios para la conservación del entorno, pero somos los bikers la pieza clave que debe demostrar que el BTT es compatible con el entorno protegido
La labor de la Volta a Menorca en BTT con la conservación del entorno no acaba aquí. Mientras rueda el último participante se realiza una revisión para recoger cualquier desperdicio que se encuentre de los participantes, y los días posteriores se repasan de nuevo los trazados para asegurarse que todo está limpio.
Pero sin duda, quienes juegan un papel vital son los participantes. Los bikers debemos dar ejemplo y ser los primeros en cuidar del entorno. No existe excusa posible para arrojar ningún desperdicio a la naturaleza mientras practicamos BTT. Entre todos, organización y participantes, debemos convertir nuestro deporte en un ejemplo de respeto por el medio ambiente y en una muestra que bicicletas y montaña son totalmente compatibles.