La gravel de 32” de Megamo ya está en Girona, en la Sea Otter Europe, y su presencia permite apreciar hasta qué punto ha evolucionado el proyecto. La Silk 32” Prototype V2 de carbono presenta una estética espectacular y soluciones que parecen pensadas para algo más que estudiar un nuevo diámetro de rueda. Sigue siendo un prototipo, pero su aspecto invita a imaginar una futura bicicleta de producción.
[GOGOLE]Del aluminio ajustable a una bicicleta mucho más refinada
El salto respecto al prototipo de aluminio que probamos es enorme, tanto en apariencia como en elaboración
El primer contacto que tuvimos con la gravel de 32” de Megamo fue con una bicicleta muy diferente a la que ahora se puede ver en Girona. Aquella unidad de aluminio era una herramienta de trabajo que permitía modificar parámetros fundamentales de la geometría, como la altura del pedalier y el offset de la horquilla. No buscaba ligereza ni una imagen atractiva: su misión era comprobar sobre el terreno cómo integrar unas ruedas de ese tamaño y qué podían aportar al gravel.
La nueva Silk 32” Prototype V2 recoge el aprendizaje de aquella primera fase y lo traslada a una plataforma mucho más elaborada. El cambio de imagen es radical. Donde antes encontrábamos un cuadro puramente funcional, ahora aparece una bicicleta de carbono con unas formas trabajadas y una silueta que permite visualizar mucho mejor cómo podría ser una Megamo de gravel de 32” destinada al mercado. Eso no significa que su lanzamiento esté confirmado, pero sí que el proyecto ha avanzado mucho más allá de aquel primer muleto de pruebas.

Un tubo de dirección contenido para integrar las ruedas gigantes
Contener la altura de la parte delantera sigue siendo uno de los grandes desafíos de una gravel de 32”
Uno de los detalles que más destacan es el tamaño contenido del tubo de dirección. Una rueda de mayor diámetro eleva el eje delantero y obliga a replantear la parte frontal de la bicicleta si se quiere mantener una posición deportiva. En una gravel, donde poder situar el manillar suficientemente bajo resulta importante para muchos usuarios, no basta con ampliar el espacio disponible para la rueda: hay que trabajar sobre el conjunto de la geometría.
Megamo ya abordaba ese problema en el prototipo de aluminio, y la nueva versión mantiene un tubo de dirección compacto como parte de la solución. Es un detalle especialmente relevante porque muestra que la marca no está trasladando sin más unas ruedas gigantes a un cuadro convencional. Está trabajando para conservar una posición adecuada y unas proporciones coherentes alrededor del nuevo diámetro, uno de los puntos que ya nos sorprendieron positivamente cuando probamos la primera versión.



Las 32” no parecen obligar a renunciar a cubiertas anchas
El paso de rueda parece ofrecer margen para neumáticos por encima de los 50 mm, aunque no hay una medida máxima confirmada
Otro aspecto interesante es que el cuadro parece conservar un buen paso de rueda. Integrar unas ruedas de 32” ya supone un desafío considerable, pero hacerlo manteniendo espacio para neumáticos anchos añade todavía más exigencias al diseño. Especialmente alrededor de las vainas y del tubo de sillín, donde el tamaño de la rueda condiciona tanto las proporciones del cuadro como la posibilidad de mantener una trasera compacta.
En esta Silk 32” el espacio disponible parece compatible con cubiertas por encima de los 50 mm. Es una apreciación visual, no una cifra oficial de compatibilidad, pero apunta a que Megamo no quiere explorar las ventajas del mayor diámetro a costa de renunciar al volumen de neumático que está ganando protagonismo en el gravel actual. Precisamente la combinación de ruedas grandes y cubiertas generosas fue uno de los elementos que más nos convencieron en el primer prototipo, por su capacidad para suavizar terrenos bacheados y ampliar el tipo de caminos y senderos que se podían afrontar con comodidad.



Un tubo diagonal que deja otra pista
Las formas del tubo diagonal podrían anticipar un espacio de almacenamiento interno
Las formas del tubo diagonal también llaman la atención. Su diseño podría anticipar la incorporación de un espacio de almacenamiento dentro del cuadro, una solución cada vez más habitual en las bicicletas de gravel y útil para transportar herramientas o material de reparación sin recurrir a una bolsa exterior. Por ahora no hay confirmación de que esa sea su función, así que debe entenderse como una posibilidad que sugiere el diseño, no como una característica anunciada.
Si finalmente ese espacio se materializase, sería otro indicio de que el desarrollo no se limita a estudiar la geometría de las 32”. También estaría contemplando elementos prácticos propios de una bicicleta destinada al uso real. En cualquier caso, el nivel de elaboración del conjunto hace que esta Silk parezca preparada para dar su siguiente paso y acercarse a una configuración de producción, aunque Megamo todavía no ha anunciado cuándo podría suceder ni qué soluciones llegarían a un modelo definitivo.

Megamo está en primera línea de las 32”
La Silk de Girona muestra que Megamo no quiere limitarse a observar la llegada de las 32”
La presencia de esta bicicleta en la Sea Otter Europe confirma que Megamo está entre las marcas más activas y dispuestas a avanzar con las ruedas de 32”. El proyecto ha pasado de una plataforma ajustable de aluminio a un prototipo mucho más refinado, y además comparte protagonismo con la Track 32” Concept, la doble suspensión con la que la marca explora este mismo diámetro en el MTB.
La marca sigue presentando ambas bicicletas como proyectos de investigación, no como sustitutas anunciadas de sus modelos actuales. Pero la Silk que está en Girona permite hacerse una idea mucho más concreta de lo que podría venir después. Todavía quedan por conocer geometrías definitivas, pesos y una posible fecha de lanzamiento, pero su aspecto ya no transmite únicamente una pregunta sobre si las 32” pueden funcionar: invita a pensar en cómo sería llevarlas al mercado.