David Valero y José Dias competirán con diseños específicos que distinguen sus títulos de campeón de Europa y campeón de Portugal de XCM
David Valero y José Dias ya tienen nuevas bicicletas para defender los colores del Klimatiza Orbea. Los dos corredores han recibido sendas Orbea Oiz personalizadas, creadas para hacer visibles los títulos conseguidos esta temporada en la modalidad de bike-maraton.
La bicicleta de David Valero adopta una base blanca combinada con detalles azules y rojos, una decoración concebida para identificarlo como vigente campeón de Europa de XCM. El corredor español añade así un nuevo diseño especial a su colección después de sumar el título continental a un palmarés que ya lo sitúa entre los nombres más destacados del mountain bike español.
José Dias, por su parte, competirá con una Oiz dominada por el verde, acompañada de zonas rojas y detalles blancos que reproducen los colores de Portugal. Su bicicleta celebra el título de campeón nacional portugués de XCM y permite reconocerlo rápidamente dentro del grupo.
Ambos corredores forman parte del Klimatiza Orbea, una estructura centrada especialmente en las pruebas de larga distancia y por etapas. La Oiz es la plataforma de competición empleada por el equipo, que durante esta temporada también ha logrado resultados destacados en pruebas como la Absa Cape Epic.
Test Orbea Oiz
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La nueva generación de la Orbea Oiz
La última Orbea Oiz conserva los 120 mm de recorrido, pero estrena un cuadro más rígido y preparado para las exigencias del XC actual
Estas dos bicicletas personalizadas llegan poco después de la presentación de la última generación de la Orbea Oiz, que acaba de incorporarse al catálogo de la marca. Orbea ha mantenido la fórmula de doble suspensión con 120 mm de recorrido, pero ha trabajado sobre prácticamente todos los elementos del cuadro para mejorar el equilibrio entre ligereza, rigidez, eficiencia de pedaleo y fiabilidad.
El nuevo cuadro de carbono presenta formas más suaves y menos aristas, una decisión que permite optimizar el laminado y reducir la acumulación de resina en zonas clave. En su versión OMX, el cuadro pintado en talla M anuncia un peso de 1.450 g sin amortiguador y de 1.700 g con amortiguador y herrajes. Es el cuadro de Oiz más ligero fabricado hasta ahora, aunque Orbea recalca que su desarrollo no se ha centrado únicamente en conseguir la cifra más baja en la báscula.



Una evolución lógica de su predecesora
La suspensión mantiene el concepto Flex Stay, sin un punto de giro adicional en el triángulo trasero, pero incorpora una nueva cinemática regresiva. Su funcionamiento busca ofrecer una primera parte del recorrido firme y eficiente al pedalear, mayor sensibilidad en la zona intermedia y suficiente progresividad para evitar topes en los impactos más fuertes. El pivote principal también ha sido rediseñado y los rodamientos cuentan con una protección mejorada frente a la suciedad.
La geometría evoluciona con un ángulo de dirección más lanzado, un ángulo de sillín más vertical y unas vainas 2 mm más cortas. La intención es ganar control en los descensos sin perder una posición agresiva y eficiente en las subidas. También destaca un stack muy reducido, con la posibilidad de montar un espaciador específico que rebaja otros 8 mm la altura del cockpit.
La Oiz conserva además soluciones prácticas que refuerzan su carácter de bicicleta de competición de larga distancia. Todas las tallas admiten dos portabidones y el cuadro integra una multiherramienta de ocho funciones bajo el tubo superior. A ello se suman el pedalier roscado, el freno trasero Post Mount, el guiado de cables SIC a través de la dirección y una nueva generación del mando Squidlock para controlar la suspensión y la tija telescópica.



MyO lleva la personalización más allá de los profesionales
Las decoraciones especiales de los corredores muestran las posibilidades de una personalización que Orbea también pone al alcance de cualquier usuario
Las bicicletas de Valero y Dias son modelos creados alrededor de la identidad de cada corredor, pero la posibilidad de configurar una Orbea diferente no está reservada a profesionales o campeones. La personalización es uno de los elementos diferenciales de la marca y se articula mediante su programa MyOrbea Custom.
El configurador permite seleccionar colores, acabados y diferentes elementos gráficos, además de modificar componentes y aspectos relacionados con la ergonomía. Dependiendo del modelo y el montaje elegido, el usuario puede configurar ruedas, neumáticos, manillar, tija y otros componentes antes de que la bicicleta entre en producción.
Este sistema es posible porque Orbea pinta y ensambla sus bicicletas en sus propias instalaciones de Mallabia. De esta forma, la personalización se integra en el proceso de fabricación y no se limita a aplicar una decoración sobre una bicicleta previamente terminada.
Las nuevas Oiz de David Valero y José Dias representan el nivel más visible de esa filosofía. Son bicicletas de competición creadas para reconocer dos títulos deportivos, pero también sirven como muestra de una de las características que distingue a Orbea: que cualquier ciclista pueda partir de un modelo de serie y configurar una bicicleta adaptada a sus gustos, su posición y su forma de rodar.