La primera edición de Grava Lybica confirmó el potencial de un formato diferente dentro del gravel nacional
Los participantes pudieron descubrir algunos de los paisajes más espectaculares de la Cerdanya y del Pirineo fronterizo a través de dos etapas diseñadas para mostrar el enorme potencial de una zona que cuenta con un gran escenario para la práctica del gravel en Europa.
La primera jornada puso a prueba a los participantes con el recorrido más exigente del fin de semana
Aunque Grava Lybica no plantea una clasificación general, los participantes más competitivos también encontraron su espacio gracias a varios segmentos cronometrados en subida repartidos entre las dos jornadas, una fórmula que permitió combinar el espíritu aventurero del evento con un componente deportivo para quien quisiera medir su rendimiento.

Los recorridos alcanzaron los 2.200 metros de altitud y ofrecieron un gravel muy diferente al habitual
Precisamente esa combinación de grandes desniveles, pistas de montaña, paisajes alpinos y una enorme sensación de aislamiento fue uno de los aspectos más valorados por los participantes durante todo el fin de semana.

Hugo Drechou y Axelle Dubau-Prévot aportaron un importante nivel deportivo al estreno del evento
Más allá de los nombres propios, Grava Lybica consiguió reunir a ciclistas con perfiles muy diferentes bajo una misma filosofía, donde la convivencia y el disfrute del recorrido tuvieron mucho más peso que el resultado final.

Grava Lybica quiere consolidarse como un auténtico festival de gravel y montaña
El respaldo institucional y el apoyo de marcas como Tactic, Berria, Vittoria o Smith también fueron fundamentales para sacar adelante esta primera edición. A ello se sumó un cuidado constante por la experiencia del participante, un aspecto que estuvo presente tanto en el diseño de los recorridos como en la organización de las salidas, los servicios ofrecidos y la atención durante todo el fin de semana.
Con esta primera edición, Grava Lybica no solo ha demostrado que existe espacio para un gravel de alta montaña diferente dentro del calendario nacional, sino que también ha puesto en valor el extraordinario potencial que ofrece el entorno de Llívia para convertirse en uno de los grandes destinos europeos de esta disciplina.