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¿Son todas las dobles de XC iguales?

Las dobles de XC modernas son cada vez más parecidas entre sí, pero detrás de esa aparente falta de personalidad hay motivos técnicos muy claros. Analizamos cómo el peso, el espacio para dos bidones y la búsqueda de la máxima eficiencia han llevado a la industria hacia diseños dominados por el monopivote, y qué alternativas siguen existiendo hoy en día.

El XC moderno ha llevado a la mayoría de marcas hacia soluciones de diseño muy parecidas

Amortiguador en posición horizontal bajo el tubo superior, sistema de suspensión monopivote, tubo diagonal ligeramente curvado para dejar espacio para dos portabidones… Si miramos muchas de las dobles actuales de XC desde cierta distancia es fácil pensar que todas son prácticamente iguales. Y aunque la respuesta rápida podría ser un sí, la realidad es bastante más compleja.

Porque sí, muchas bicicletas modernas de XC comparten una arquitectura extremadamente parecida, pero eso no ocurre por falta de imaginación o porque todas las marcas se copien entre sí. Lo que sucede es que todas están intentando resolver exactamente los mismos problemas y, tras décadas de evolución, la industria ha ido convergiendo hacia las soluciones más eficientes posibles.

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¿Son todas las bicis de XC iguales?

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El peso sigue mandando en el XC

Reducir peso sigue condicionando el diseño completo de una bici de XC

Diseñar una bicicleta de XC moderna probablemente sea uno de los mayores retos dentro del MTB. Hay que combinar ligereza extrema, resistencia estructural, eficiencia de pedaleo, espacio para dos bidones y un comportamiento capaz de soportar circuitos y recorridos técnicos y agresivos. Y dentro de todos esos factores hay uno que sigue condicionándolo absolutamente todo: el peso.

En XC unos pocos cientos de gramos siguen teniendo un peso enorme a nivel comercial y también psicológico para muchos bikers. Eso obliga a las marcas a buscar constantemente la máxima simplicidad estructural posible. Cuanto menos material tenga el cuadro, mejor.

Epic 9

El peso en el cuadro puede tener menos impacto del que imaginas

Esa búsqueda empuja inevitablemente hacia diseños muy cercanos al concepto más simple y eficiente de bicicleta: el doble triángulo clásico semejante al de una rígida. Cualquier elemento adicional, bieleta extra o refuerzo supone más material y, por tanto, más peso.

Aunque la realidad es que, sobre el terreno, el peso del cuadro suele tener menos impacto del que muchos creen si se compara con componentes como ruedas o cubiertas, el peso sigue siendo uno de los argumentos más fáciles de utilizar a nivel de marketing.

Giant Anthem Advanced SL

Los dos bidones lo cambian todo

La necesidad de llevar dos bidones condiciona totalmente el triángulo delantero

Otro de los factores que más ha condicionado el diseño moderno de las dobles de XC es la necesidad de llevar dos bidones. Algo que hace años no era prioritario, pero que hoy prácticamente todas las marcas consideran indispensable.

Y aquí aparece otro condicionante clave. Para poder mantener dos bidones dentro del triángulo delantero hace falta liberar completamente la zona central e inferior del cuadro.

La solución más simple vuelve a ser mantener la disposición tradicional de una rígida: un bidón en el tubo diagonal y otro en el tubo de sillín.

Solo combinando esta necesidad con la búsqueda del menor peso posible aparece ya una consecuencia clara: colocar el amortiguador en vertical se vuelve extremadamente complicado. Así es como el amortiguador horizontal bajo el tubo superior se ha convertido prácticamente en el estándar del XC moderno.

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Por qué el monopivote domina el mercado

El sistema monopivote es la solución más simple y ligera para el XC actual

Cuando hablamos del sistema de suspensión sucede exactamente lo mismo. Si el objetivo es reducir peso y complejidad al máximo, la solución lógica es utilizar el menor número posible de puntos de giro y bieletas.

Y eso nos lleva directamente al sistema monopivote.

Un único punto de giro principal, una bieleta y sin pivote adicional en la parte trasera. Más simple, imposible.

El problema es que, técnicamente, el monopivote no es precisamente el sistema más sofisticado a la hora de separar el comportamiento de la suspensión respecto al pedaleo o la frenada. De hecho, dentro de los distintos sistemas de suspensión disponibles, es uno de los que menos margen ofrece para trabajar la cinemática.

Orbea Oiz de Ibon Zugasti

Mejores cinemáticas y una enorme evolución de los amortiguadores han ayudado a las mono pivote

Sin embargo, en los últimos años el monopivote ha recibido dos ayudas fundamentales que han cambiado completamente el escenario. La primera ha sido la enorme evolución de los amortiguadores modernos, capaces de minimizar gran parte de las debilidades clásicas de este tipo de suspensión.

La segunda llegó de la mano de SCOTT y sus suspensiones de tres posiciones. El concepto de disponer de un modo abierto, uno intermedio y uno bloqueado permitió transformar por completo el comportamiento de estas bicicletas.

Especialmente importante fue el modo intermedio, capaz de reducir el vaivén de la suspensión al pedalear sin perder completamente la capacidad de absorción. La industria adoptó rápidamente ese concepto y hoy prácticamente cualquier doble de XC de competición utiliza suspensiones con tres posiciones.

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La electrónica ha terminado de impulsar esta tendencia

La llegada de Flight Attendant ha reducido todavía más las limitaciones del monopivote

La llegada de sistemas electrónicos como RockShox Flight Attendant ha terminado de reforzar todavía más esta tendencia.

Ahora ya no es el biker quien decide constantemente en qué posición debe trabajar la suspensión. La bicicleta lo hace automáticamente según el terreno y el pedaleo.

Eso permite difuminar todavía más las limitaciones del propio sistema monopivote y hace que apostar por este tipo de suspensión sea todavía más lógico para muchas marcas.

Los ejemplos más claros los tenemos en modelos como la Santa Cruz Blur o la Giant Anthem, dos bicicletas que abandonaron sistemas de pivote virtual para pasarse al monopivote.

S-Works Epic 9

¿Entonces todas funcionan igual?

Dos bicis similares pueden comportarse de forma muy distinta

Aunque muchas dobles modernas compartan una arquitectura muy parecida, eso no significa que todas funcionen igual sobre el terreno.

La posición de los puntos de giro y el trabajo de la cinemática pueden cambiar enormemente el comportamiento de una bicicleta. Se puede priorizar sensibilidad en el inicio del recorrido, más soporte en la parte media o una mayor estabilidad al pedalear.

Canyon Lux World Cup

La innovación todavía existe en el XC

Todavía hay margen para crear diferencias importantes en el XC moderno

Aunque el XC moderno parece cada vez más estandarizado, todavía existe espacio para innovar. Uno de los ejemplos más interesantes lo hemos visto recientemente es la nueva Canyon Lux. En una suspensión monopivote el tamaño del plato influye mucho en el comportamiento de la suspensión porque determina la línea de la cadena. Y en XC las diferencias pueden ser enormes. En Copa del Mundo podemos ver desde platos de 32 dientes hasta configuraciones de 40.

Canyon ha desarrollado un sistema capaz de modificar la posición del pivote en función del tamaño del plato utilizado mediante un flipchip específico.

Canyon Lux World Cup

La rigidez sigue marcando diferencias

La rigidez lateral del basculante sigue variando mucho entre bicicletas

Otro aspecto donde siguen existiendo diferencias importantes es la rigidez.

Aunque hoy prácticamente todas las bicicletas modernas tienen una gran rigidez en la zona del pedalier y la dirección, el comportamiento lateral del basculante todavía puede variar bastante entre modelos.

En las bicicletas monopivote los tirantes suelen ser muy largos y soportan fuerzas importantes desde el eje de la rueda. Por eso algunas marcas recurren a puentes de unión entre los tirantes para aumentar considerablemente la rigidez lateral del conjunto.

Y luego aparecen otros muchos elementos que también crean diferencias entre modelos: flipchips de geometría, diseño de bieletas, cableado interno, rodamientos o compartimentos de almacenamiento.

Giant Anthem

Más allá del monopivote también hay alternativas

El pivote virtual sigue ofreciendo ventajas claras en terrenos muy exigentes

Aunque el monopivote domina claramente el mercado actual, existen otras alternativas con personalidades muy marcadas.

Dentro del propio monopivote uno de los ejemplos más singulares es la Scott Spark. Scott consiguió mantener una disposición de amortiguador vertical completamente integrada, espacio para dos bidones y un peso extremadamente competitivo.

Pero el gran rival conceptual del monopivote sigue siendo el pivote virtual.

Pivot Mach 4 SL

El peso extra es el principal lastre del pivote virtual en usa XC

Este tipo de sistemas destaca por separar mucho mejor el funcionamiento de la suspensión respecto al pedaleo y la frenada. Eso normalmente se traduce en más tracción subiendo, más agarre bajando y una mayor capacidad para absorber impactos pequeños y medianos.

Especialmente en terrenos muy rotos y técnicos, la diferencia puede llegar a ser claramente perceptible.

El problema es que todo eso tiene un coste. Más bieletas, más puntos de giro y más complejidad implican inevitablemente más peso. Normalmente la diferencia respecto a una monopivote puede situarse entre 300 y 500 gramos adicionales en el cuadro.

También suele complicarse la integración de dos bidones y aumentar ligeramente la complejidad mecánica del conjunto.

Cube AMS ZERO99 C:68X

Cube AMS ZERO99 C:68X

Las 4-bar ocupan el punto intermedio

Las suspensiones 4-bar intentan equilibrar simplicidad y rendimiento

Entre ambos extremos aparecen las bicicletas con sistema 4-bar. En esencia son muy similares a una monopivote, pero añadiendo un pivote adicional en la parte trasera. Eso les permite mejorar el comportamiento de la suspensión sin llegar a la complejidad completa de un pivote virtual.

Son relativamente raras dentro del XC moderno, pero existen ejemplos interesantes como la Cube AMS Zero o la Cannondale Scalpel.

El punto de giro en el eje de la rueda

El Split Pivot de BH es un punto intermedio entre dos mundos

En el caso de la Scalpel, Cannondale utiliza la flexión controlada del carbono para crear ese punto de giro trasero sin añadir peso adicional mediante rodamientos o hardware extra.

Y dentro de este grupo destaca especialmente la BH Lynx, tanto en versión SLS como Race. Su sistema Split Pivot sitúa el punto de giro directamente en el eje de la rueda trasera, logrando un comportamiento muy cercano al de las bicicletas de pivote virtual, pero con menor complejidad y manteniendo espacio para dos bidones.

Prototipo SCOTT Spark RC

Entonces… ¿son todas iguales?

Aunque muchas se parezcan, las diferencias sobre el terreno siguen existiendo

Sí, una gran mayoría de dobles modernas de XC se parecen muchísimo entre sí. Y tienen motivos muy claros para hacerlo. El peso, la simplicidad y la necesidad de llevar dos bidones han empujado a la industria hacia soluciones prácticamente idénticas.

Pero eso no significa que todas funcionen igual.

Incluso dentro de arquitecturas muy parecidas siguen existiendo diferencias importantes en comportamiento, sensibilidad, rigidez o eficiencia. Y además continúan existiendo alternativas con filosofías completamente distintas.

La clave sigue siendo exactamente la misma de siempre: entender qué buscas en una bicicleta y escoger la que mejor encaje con tu forma de montar.

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