Trabajo en equipo y una buena suma de vatios

Nueve ciclistas, un cable de 150 metros y una meta: alcanzar los 54 km/h
6.500W de pico conjunto durante la maniobra
Entre todos lograron un pico conjunto de 6.500 vatios mientras avanzaban por la pista de Son Bonet. Lo hicieron sin posibilidad de ver el avión que remolcaban, aumentando la precisión y coordinación necesarias. Del otro lado, Hediger debía mantener la tensión exacta del cable para conseguir un ascenso estable hasta alcanzar los 100 metros de altitud.

Un reto que parecía imposible
«Mantener el equilibrio de fuerzas entre nueve ciclistas era crítico para que el avión pudiera despegar»
Para Dan Bigham, jefe de ingeniería del Red Bull–BORA–hansgrohe, el desafío exigía una sincronización absoluta: “Es comparable a una maniobra ganadora en una carrera, pero aquí mantener el equilibrio de fuerzas entre nueve ciclistas era crítico para que el avión pudiera despegar.”
Ya en el aire, la precisión pasaba a manos del piloto, obligado a volar a la mínima velocidad posible sin perder tensión en el cable. “Sentir que despegaba impulsado solo por la fuerza humana ha sido único.”, relató Hediger tras completar la maniobra.

Una demostración del potencial colectivo del ciclismo
Peloton Takeoff, disponible en el canal de YouTube de Red Bull Bike, pone de relieve que el ciclismo trasciende los límites individuales. La combinación de ciencia aplicada, capacidad física extrema y coordinación absoluta entre deportistas permitió que un planeador despegara exclusivamente gracias a la fuerza humana.
Una hazaña sin precedentes que redefine lo que puede lograr un pelotón cuando todos los engranajes funcionan al unísono.
