Debutó en el World Tour en 2025
Un debut en el WorldTour con impacto inmediato
La temporada pasada supuso el primer contacto real de Hatherly con la élite de la carretera. Su inicio fue especialmente prometedor, mostrando una rápida adaptación al ritmo y exigencias del WorldTour, algo poco habitual en corredores procedentes del MTB. Sin embargo, a medida que avanzó el año, esa progresión se fue diluyendo y no logró mantener ese nivel competitivo en el tramo final de la temporada.
Ese contexto hace que su rendimiento en este inicio de 2026 cobre todavía más valor. Hatherly ha dado un paso adelante claro en su segundo año en carretera, consolidando su presencia en carreras de primer nivel y demostrando que su adaptación va en serio.

Resultados sólidos en 2026 confirman su progresión
3o en Settimana Internazionale Coppi e Bartali, su mejor resultado del año
A esto se suma su notable rendimiento en la Settimana Internazionale Coppi e Bartali, donde terminó 3º en la clasificación general y logró un podio de etapa, además de meterse en la lucha por las clasificaciones secundarias.
En clásicas de un día, ha sido capaz de finalizar pruebas de enorme dureza como la Liège-Bastogne-Liège y la La Flèche Wallonne, confirmando su capacidad para competir en escenarios muy distintos.

El Giro como objetivo, pero sin selección confirmada
Su primer gran objetivo es entrar en el equipo del Giro, y lo tiene cerca
Su preparación, resultados y calendario en carretera han estado claramente orientados a ganarse un sitio en la selección del equipo para el Giro, lo que explica también algunas de sus decisiones deportivas en este inicio de año.

Prioridad a la carretera frente al inicio de la Copa del Mundo
Nada de Copa del Mundo en este primer bloque pero los JJOO en el horizonte como gran objetivo
A pesar de ello, su objetivo a largo plazo sigue estando en el MTB, con la mirada puesta en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Su calendario en Sudáfrica este año ya ha incluido algunas pruebas menores off-road, manteniendo ese vínculo con la disciplina en la que ha construido su palmarés.
La combinación de ambos mundos lo sitúa en un perfil poco habitual en el ciclismo moderno, donde cada vez es más complejo compatibilizar calendarios y exigencias. Hatherly está construyendo ese camino paso a paso, y su posible presencia en el Giro será el siguiente punto clave para medir hasta dónde puede llegar en esta doble apuesta competitiva.