2013 ha sido un año para olvidar par Aaron Gwin.
Tras su sonoro fichaje por Specialized, el estadounidense, que venía de dominar la Copa del Mundo de Dh con mano de hierro, empezó el año lejos de sus posiciones y nunca dio la sensación de ser el Gwin que aplastaba a todos los rivales en los circuitos.
Su mala temporada se acabó con una lesión, pero ahora ha llegado el momento de empezar de cero y pensar en recuperar el trono perdido.
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