Un final con mucha dureza y nivel
Mathieu van der Poel volvió a demostrar por qué es uno de los corredores más temibles cuando la carretera se complica. El neerlandés se llevó la victoria en la segunda etapa de la Tirreno-Adriático 2026 tras imponerse en un intenso sprint final a Isaac del Toro y Giulio Pellizzari después de un final marcado por la lluvia, la grava y varias caídas en los últimos kilómetros.
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Van der Poel aprovecha el sterrato para romper la carrera
Van der Poel fue el encargado de mover la etapa
La etapa de 206 km entre Camaiore y San Gimignano tuvo un desarrollo relativamente tranquilo durante buena parte del día, pero todo cambió en el tramo final cuando el recorrido incluyó un sector de sterrato en los últimos kilómetros. La combinación de grava y lluvia convirtió ese tramo en un auténtico filtro en el que la carrera se rompió por completo.
Fue ahí donde Mathieu van der Poel hizo valer una de sus mayores virtudes: su capacidad para rendir al máximo en terrenos técnicos. El neerlandés lanzó un fuerte ataque en el sector de grava a falta de unos 8 km para meta, acelerando el ritmo hasta provocar una primera selección en cabeza.
En un primer momento logró marcharse con Matteo Jorgenson e Isaac del Toro, pero la caída del corredor estadounidense permitió que Van der Poel abriese un pequeño hueco en solitario. Sin embargo, el mexicano Del Toro reaccionó con fuerza y consiguió volver a conectar, acompañado por Giulio Pellizzari, formando así el trío que acabaría jugándose la victoria.






