Con la MSC Gravel el precio no es un excusa para probar un nueva disciplina
Si te pica el gusanillo por probar este tipo de bicicletas, por poco más de 700€ lo puedes hacer con ella. Sólo por eso es una compra recomendada.
Pero también es atractiva para aquellos que quieren aventurarse en un viaje de larga distancia. Totalmente preparada para llevar portabultos, su cuadro de aluminio es una buena opción para perderse por los entornos más remotos sabiendo que tendrás posibilidad de solventar cualquier posible daño que sufra la bicicleta con mayor facilidad que en un cuadro de carbono.
La fiabilidad y facilidad de reparación son dos puntos clave cuando viajas por el mundo.






Cuadro de la MSC Gravel, cumpliendo de sobra
El cuadro de la MSC Gravel, realizado en aluminio, llama la atención por sus atrevidos colores. Ya sabemos que sobre gustos no hay nada escrito y mientras a unos les parece preciosa a otros les resulta excesivamente llamativa. Eso sí, no pasa desapercibida. Está disponible en 3 tallas diferentes, el cableado es externo, con tensores en la parte inicial para facilitar los ajustes. Todo va por debajo del tubo diagonal.


Cuenta con tres soportes para portabidones, uno de ellos al final del propio tubo diagonal. No faltan los puntos para anclar portabultos, también en la horquilla. De sus líneas, con tubos de un diámetro generoso, llama la atención las formas de sus vainas, con una curvatura muy peculiar.

Más de lo que esperas
719€ es el precio de la MSC Gravel. A cambio tienes una bicicleta con todo lo necesario para descubrir el gravel con las últimas innovaciones. De entrada un grupo de 1×11 gracias a una mezcla de manetas SRAM Rival (con un look y acabados impresionantes para su gama de precio) y un cambio trasero SRAM NX, que también sorprende por su nivel de acabados y funcionamiento. Con un plato de 42 dientes (quizás algo grande para según que usos) y un cassette 11-46, la transmisión tiene margen para afrontar rutas muy variadas. La simplicidad mecánica del monoplato se agradece en este tipo de usos y sólo debemos estar atentos a escoger el tamaño del plato adecuado en función del terreno en el que nos adentremos.



Los frenos de disco Avid BB5 son de tipo mecánico, con tiro por cable tradicional. El tacto no es tan suave como un sistema hidráulico pero su potencia de frenada es correcta. En cuanto a las ruedas, unas MSC 29er con cierres tradicionales QR9, serían el primer punto que mejoraríamos si tuviésemos más presupuesto, de cara a rebajar algo su peso en una zona tan importante. En cualquier caso, dentro de su montaje, cumplen a la perfección.
Los neumáticos escogidos, unos Innova de 700x40c, tienen un taqueado bastante agresivo, más idóneo para terreno montañoso que no para pistas lisas o asfalto.


En marcha
La combinación de maneta SRAM Rival y cambio SRAM NX nos ha sorprendido por su buen funcionamiento

El peso (11,3kg de serie), es algo que se deja notar en las subidas, pero no es nada reprochable en esta escala de precio. Como bicicleta aventurera, para escapadas de bikepacking, la MSC Gravel también puede ser una gran opción.
Lo que nos ha sorprendido gratamente es el funcionamiento de los cambios con maneta SRAM Rival y cambio SRAM NX. precisos y con una buena retención de la cadena. Las manetas son cómodas y ergonómicas. Sólo hubiésemos preferido un manillar algo más ancho que el de 54 centímetros (de centro a centro) que equipa.

