02 octubre 2026

Taylor Phinney vuelve al Mundial 16 años después: del MTB y las cabinas de DJ al sueño olímpico

Retirado en 2019 y vinculado desde entonces al arte, la música y el off-road en Girona, Taylor Phinney disputará el Mundial de pista con Estados Unidos. Su gran objetivo son los Juegos de Los Ángeles 2028.
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Taylor Phinney

Taylor Phinney ha vuelto a encontrar un motivo para entrenar y competir al máximo nivel. Siete años después de retirarse del ciclismo profesional de carretera, el estadounidense ha sido seleccionado para disputar el Mundial de pista de Shanghái, del 14 al 18 de octubre. A sus 36 años, el doble campeón del mundo de persecución individual vuelve a una disciplina que marcó sus inicios, después de una etapa en la que los senderos de Girona, el gravel, la pintura y la música ocuparon el espacio que antes tenía el calendario WorldTour.

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Un talento que ya había sido campeón del mundo antes de llegar al WorldTour

Fue doble campeón mundial de persecución individual y vistió de rosa en el Giro de Italia

Phinney llegó a la élite como uno de los grandes talentos del ciclismo estadounidense. Hijo de Davis Phinney y Connie Carpenter, creció con dos referencias deportivas de primer nivel en casa y pronto empezó a construir su propio palmarés. Fue campeón mundial de persecución individual en 2009 y 2010, campeón mundial sub-23 de contrarreloj en 2010 y dio el salto al WorldTour con BMC en 2011, después de pasar por Trek-Livestrong. Su potencia y capacidad contra el crono le situaban entre los corredores con mayor proyección de su generación.

En carretera, su imagen más recordada llegó en el Giro de Italia de 2012, cuando ganó la contrarreloj inaugural y se vistió de rosa. Ese mismo año terminó cuarto tanto en la prueba en línea como en la contrarreloj de los Juegos de Londres y fue subcampeón mundial contrarreloj por detrás de Tony Martin. También conquistó tres títulos nacionales estadounidenses contra el crono y, ya en la estructura Cannondale/EF, terminó octavo en la París-Roubaix de 2018. Un resultado que recuperaba parte de las expectativas que había generado como joven especialista en las clásicas.

Phinney en la época del BMC Racing Team

La caída que cambió su carrera y una retirada con solo 29 años

Las secuelas de su grave lesión de 2014 y la pérdida de motivación marcaron su retirada

Su trayectoria quedó profundamente condicionada por la caída sufrida en el Campeonato de Estados Unidos de carretera de 2014. Las graves lesiones en la pierna izquierda, con fractura abierta de tibia y daños en la rodilla, le obligaron a pasar más de un año fuera de la competición. Regresó al pelotón, pero las consecuencias físicas siguieron acompañándole durante las temporadas siguientes. En octubre de 2019, con apenas 29 años, anunció su retirada y puso fin a su carrera profesional en la Japan Cup.

La decisión también tenía una dimensión personal. Phinney llevaba tiempo encontrando más interés en la creación artística que en las exigencias de competir y quería dedicar su energía a la pintura y la música. Su retirada abría una etapa en la que podía organizar su vida alrededor de esas inquietudes y recuperar una relación más libre con la bicicleta.

Taylor Phinney

Girona, el MTB, el gravel y su vida como DJ

En Girona se implicó en la escena del enduro y desarrolló su faceta artística y musical

Instalado en Girona, Phinney siguió pedaleando y se integró en el mundo off-road, especialmente en el MTB y el enduro. Su implicación llegó más allá de las salidas por los senderos: apoyó la creación del club Sparracat, orientado a jóvenes y mujeres, y utilizó su proyecto artístico Manifest Butter para respaldar la iniciativa. También se vinculó a la construcción y mantenimiento de senderos, una forma de participar en el ciclismo desde una perspectiva muy diferente a la de sus años en el WorldTour.

La pintura y su actividad como DJ ganaron protagonismo en esa vida en Girona. Phinney ha desarrollado ambas facetas con interés por el proceso creativo, desde trabajar por capas sobre un lienzo hasta mezclar sonidos y leer la respuesta del público en una sesión. Comparte su vida con Kasia Niewiadoma, ganadora del Tour de Francia Femmes de 2024 y su esposa, a la que ha acompañado durante esta etapa. El gravel fue incorporando de nuevo un componente competitivo a sus salidas, con participaciones como The Traka 360 y Sahara Gravel.

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El gravel despertó un sueño mucho mayor

Su regreso al gravel acabó convirtiéndose en un proyecto para llegar a Los Ángeles 2028

El cambio se hizo público en abril, cuando anunció su intención de luchar por una plaza en la selección estadounidense de persecución por equipos para Los Ángeles 2028. «Lo que empezó como un regreso a las carreras de gravel ha acabado convirtiéndose en todo un sueño olímpico», explicó Phinney. La propuesta de USA Cycling y Allen Lim, junto con el ánimo de Niewiadoma, ayudó a transformar aquella posibilidad en un objetivo concreto.

Ese proyecto ya ha dado un primer resultado. El 23 de agosto ganó el Campeonato de Estados Unidos de persecución por equipos junto a Anders Johnson, Colby Lange y David Domonoske. Ahora llega la convocatoria para Shanghái, su primer Mundial de pista desde 2010. Se incorpora a un programa estadounidense que terminó cuarto en persecución por equipos en el Mundial de 2025, su mejor resultado en la especialidad desde 1995.

Los Ángeles añade además un componente familiar: su madre ganó allí el oro olímpico en carretera en 1984 y su padre también consiguió una medalla en aquellos Juegos. Phinney tendrá 38 años en 2028 y aspira a regresar al escenario olímpico veinte años después de su debut en Pekín. Antes, Shanghái permitirá medir su aportación a la cuarteta estadounidense y dar el siguiente paso de un regreso que comenzó recuperando las ganas de competir sobre una bicicleta de gravel.

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