23 temporadas en la élite mundial
«Era importante para mí hacer una gran pausa, desconectar de verdad»
Y esa desconexión llegó con un paréntesis familiar y personal: primero viajando con su hija a Legoland, en Dinamarca, y más tarde con unas vacaciones en Namibia, donde pudo recargar energías. “En invierno es fundamental para mí entrenar de forma diferente a lo habitual durante el resto del año. Me gusta variar a lo largo de la temporada”, señala.

Llevaba 4 años sin someterse a pruebas de rendimiento
Este año, Schurter ha vuelto a someterse a pruebas de rendimiento tras cuatro años sin hacerlo, una decisión que responde a su voluntad de ajustar con precisión sus zonas de entrenamiento. “Quiero ver cómo ha evolucionado mi cuerpo con los años y trabajar con datos concretos. Me interesa saber en qué tengo que seguir mejorando, dónde poner el foco”. Aun así, insiste en que solo hace pequeños ajustes, sin reinventar lo que ya ha dado buenos resultados: “Intento integrar nuevos conocimientos científicos con cuidado, pero sin darle la vuelta a todo. Muchas cosas ya han funcionado muy bien”.

«Ganar otra vez no será fácil, todo tiene que encajar. Pero ya ocurrió una vez en Val di Sole»
Consciente de su veteranía y del nivel de exigencia actual, Nino mantiene intacto su espíritu competitivo. “Soy el más mayor del pelotón. Ganar otra vez no será fácil, todo tiene que encajar. Pero ya ocurrió una vez en Val di Sole, donde todo salió bien y pude volver a ganar”.

«Sigo mientras me divierta. Sé que pronto llegará un cambio»
Para Nino, el legado también es una motivación. “Tener un Mundial en casa es una gran oportunidad, no solo para mí, sino para el deporte”. Y con esa mentalidad, el campeón suizo se prepara para una temporada que, gane o no, volverá a tenerlo en el centro de todas las miradas.