Paul Seixas ha sido uno de los grandes protagonistas del Roc d’Azur de este año, aunque su nombre no haya aparecido en la lucha por la victoria. Menos de 24 horas después de conquistar Il Lombardia, el francés ha completado la prueba más emblemática del festival en la posición 66.ª. Ha coronado la primera subida con el grupo delantero, pero en la primera gran bajada ha preferido dejar espacio a los especialistas y esperar a su amigo Bruno Armirail. A partir de ahí, ambos han compartido recorrido, diversión y hasta un sprint en los últimos metros.
«Técnicamente no podía seguir el ritmo»
«Me aparté y les dejé pasar»: Seixas explica cómo terminó su aventura con el grupo delantero
La primera subida ha permitido comprobar que las piernas del ganador de Il Lombardia seguían respondiendo. Seixas ha coronado con el grupo delantero, acompañando a los corredores que disputaban la carrera, pero el escenario ha cambiado en la primera bajada larga, una de las más técnicas del recorrido. Allí ha reconocido rápidamente la diferencia entre su capacidad física y su adaptación al MTB, y ha optado por no arriesgar ni interferir en la lucha de los especialistas.
«Como dije, quería divertirme. Al principio seguí mientras no era muy técnico, porque veía que había corredores que estaban allí para disputar la carrera. Tampoco quería molestarles. Cuando llegué a la primera bajada, vi que técnicamente no podía seguir el ritmo en absoluto. Así que me aparté y les dejé pasar», ha explicado después de terminar. Una decisión que respondía tanto a sus propias limitaciones en ese terreno como al respeto por quienes estaban compitiendo por el resultado.

Esperar a Armirail y disfrutar hasta el sprint final
«Después esperé a Bruno en la bajada y completamos el recorrido juntos»
Quedarse atrás no ha supuesto desconectar de la prueba. Seixas ha esperado a Bruno Armirail y ha cambiado el ritmo de competición por una jornada compartida con su amigo. Los dos han continuado hasta meta y han terminado sprintando entre ellos en los últimos metros, una imagen que resumía el espíritu con el que el francés había acudido a Fréjus. Su presencia, recién convertido en el vencedor más joven de Il Lombardia, ha sido uno de los momentos álgidos del evento.
«Después esperé a Bruno en la bajada y completamos el recorrido juntos. Fue agradable. Disfruté y rodé tranquilo. Nos animamos un poco en las bajadas y, al cabo de un rato, me dolían un poco los brazos. Fui más tranquilo, pero terminé sin problemas. Estuvo muy bien», ha contado.

Un año sin hacer MTB y una experiencia para aprender
«Hacía un año que no practicaba MTB»: el francés llegaba sin una preparación específica reciente
Seixas ha resumido su participación con una frase tan directa como reveladora: «Todavía no estoy hecho para el MTB». Su experiencia previa en ciclocross le aporta una base fuera del asfalto, pero el Roc d’Azur le ha enfrentado a exigencias distintas, especialmente en las bajadas. Además, ha aclarado que llevaba un año sin practicar mountain bike, un dato que ayuda a entender por qué ha podido seguir delante en la primera subida y ha encontrado sus límites cuando el recorrido exigía más técnica.
«Es un trabajo diferente. En cualquier caso, es divertido. Venía más por la experiencia. Hacía un año que no practicaba MTB», ha explicado. También ha valorado la bicicleta con una comparación entre el material y quien lo conducía: «Es una auténtica máquina. Es más bien el que va encima quien no es una máquina en las bajadas, pero he disfrutado mucho. Con Bruno estuvo muy bien».
Una decisión anterior a Il Lombardia y sin ganas de asumir riesgos
«Si vuelvo, intentaré venir más preparado, al menos para las bajadas»
La participación en el Roc d’Azur era una decisión que Seixas ya había tomado antes de ganar Il Lombardia. El triunfo del sábado multiplicó la atención sobre su presencia, pero no cambió el objetivo con el que había elegido acudir. Preguntado por la dificultad de volver a competir tan pronto después de esa victoria, ha explicado que la motivación y la libertad de elegir su ritmo le habían permitido disfrutar: «No, sinceramente, ha ido bien. Tampoco es muy largo. Estaba motivado para hacerlo. Lo que cuenta es la motivación y que rodamos a nuestro ritmo».
Su posible regreso queda abierto, aunque tiene claro qué prepararía mejor. «No lo sé. En cualquier caso, si vuelvo, creo que intentaré venir más entrenado, al menos en las bajadas, porque he tenido que rezar unas cuantas veces. Prefiero no asumir riesgos antes del descanso. Terminar con una fractura de clavícula no estaría bien». Seixas ha completado así su paso por el Roc con un 66.º puesto, una jornada de diversión con Armirail y una idea precisa de dónde tendría que trabajar para acercarse a los especialistas del MTB.