Es una marca recién llegada al mercado. Es española y sólo se vende por internet. Por ahora tienen un único modelo y la personalización del montaje es uno de sus puntos fuertes. Este sería el resumen de la carta de presentación de Pyrenatic.
La Pyrenatic Bucardo, orientada al enduro, es el primer modelo que ponen en circulación. Una apuesta arriesgada que también tiene como apoyos el precio competitivo y la posibilidad de financiar la compra hasta en 36 meses. Todas las facilidades posibles para que puedas tener un bicicleta de enduro de calidad.
La configuración que hemos probado también tiene rasgos singulares, como el uso de suspensiones MRP, algo poco habitual en modelos de serie.

Como explicamos, uno de los puntos fuertes de Pyrenatic es la personalización de los componentes, con infinidad de opciones, tanto para las suspensiones como para el grupo y componentes.
En nuestro caso la Bucardo venía montada con horquilla y amortiguador (de muelle) de MRP. Son componentes que no solemos ver muy a menudo y que tienen sus peculiaridades. El ajuste de la horquilla MRP Stage 34, de 160mm de recorrido, requiere cierta destreza. Podemos personalizar el rebote, la compresión y el concepto Ramp Control, una forma de ajustar el volumen de la cámara de aire sin necesidad de herramientas y en plena marcha. Un ajuste eficaz y totalmente independiente de los ajustes de rebote y compresión. Su uso nos puede ayudar a prevenir topes indeseados. Eso sí, la horquilla no cuenta con bloqueo.



Tras jugar con sus diales logramos el tacto esperado, siendo sensible en la primera parte del recorrido y con un comportamiento progresivo en la parte final. Una buena rigidez y buenos acabados rematan una horquilla que nos ha sorprendido gratamente.
Detrás nos encontramos el amortiguador MRP Race 2CR, que es el resultado de la compra del amortiguador Elka Stage 5. De él mantiene todo lo positivo, como tus amplio rango de ajuste (rebote y compresión en alta y baja velocidad). El feeling del muelle también se deja notar, y mucho en el comportamiento de la suspensión.

Si hablamos de sus sistema nos encontramos con un pivote virtual con un basculante sin articulaciones. Nos ha gustado mucho a la hora de pedalear, con un comportamiento sólido que tiene su pero cuando afrontamos bajadas, puesto que ofrece cierta resistencia en el primer tramo del recorrido, una sensación que ni el amortiguador de muelle logra disipar del todo. La segunda parte del recorrido tiene un comportamiento más predecible y los 160mm de recorrido que posee salen a relucir cuando nos enfrentamos a grandes obstáculos, situación en la que la hemos encontrado más cómoda.


En cuanto a su geometría el dato que más llama la atención, y que es fácil percibir en marcha, es la altura de la caja de pedalier. Está de 2 a 3 centímetros por encima de la media para modelos similares y ello repercute en la estabilidad. La distancia entre ejes es larga, y compensa en cierta medida ese dato. La geometría, en general, favorece a sus buenas cualidades a la hora de darle a los pedales pero es algo peculiar a la hora de bajar. Se ha buscado potenciar el uso polivalente, si olvidar zonas de pedaleo y subidas, más que orientarla únicamente a los tramos de bajada. Por suerte, los 160mm de las suspensiones ayudan a salvar muchas situaciones comprometidas.

En cuanto a los componentes, en nuestro montaje nos encontramos con una elección muy equilibrada. Las ruedas Funn Fantom cumplen su papel, aunque la llanta resultó algo menos dura que modelos rivales. Donde hay apuesta a lo seguro es en el grupo. Un Shimano XT que es garantía de fiabilidad, precisión y buena frenada. Potencia y manillar, también de Funn, resultaron perfectos para tener una pose de control en la parte delantera. La tija telescópica KS Lev con 150mm de recorrido es otro componente más que probado.
Aún con ello, en su configurador puedes jugar con muchas opciones.
Con este montaje la Pyrenatic Bucardo se quedó en unos competitivos 14,2kg sin pedales. Su precio, 3.849€, es competitivo teniendo en cuenta que partimos de un cuadro completamente de carbono. Más aún si valoramos las opciones de financiación que la propia Pyrenatic ofrece.












