Clif Bar es una compañía con 25 años de historia a sus espaldas. Nació de la mano Gary Erickson que vio como los productos de alimentación deportiva de la época eran demasiado dulces y químicos y se propuso crear una barrita con un sabor más natural. Desde entonces las bases de su empresa y sus productos se han mantenido inalterados: usar ingredientes ecológicos, sin azúcares refinados ni GMO´s. En definitiva, un producto lo más natural posible. Esas premisas han llevado a Clif Bar a ser todo un referente en la alimentación deportiva en USA.
Hasta ahora no habían contado nunca con una presencia sólida en nuestro país, pero desde hace unos meses la apuesta por su distribución en España es sólida y buscan su hueco en el competitivo sector de la nutrición para el deporte.
Su gama tiene tres líneas de actuación, cubriendo los tres productos más usados por los deportistas: geles, barritas y las gominolas energéticas, que han ganado protagonismo en los últimos años.
[FAVORCONTRA]Clif Bars, las barritas que dan sentido a la marca
Las barritas plasman toda la filosofía de Clif de crear productos naturales en su composición y sabor
Nada más sacarla del envoltorio, que es de muy fácil apertura, vemos que su textura está alejada a la de las barritas convencionales y que, efectivamente, ya a la vista tienen una composición natural. Destacan por su tamaño y peso (68 gramos) que has convierte en una de las más grandes del mercado.
Su sabor no defrauda y es claramente mucho más natural que la mayoría de las marcas de la competencia. Realmente tienen un sabor agradable y alejado de los productos más químicos de otras firmas. Eso hace que nos apetezca comerlas en cualquier momento, ya no solo durante la práctica de deporte, sino como un aporte de energía a cualquier hora del día. Su digestión nos resultó fácil, aunque siempre dentro del concepto «tosco» que supone ingerir barritas durante el deporte, más indicado para ejercicios de larga duración.
Las barritas Clif se han enriquecido con 11 vitaminas para mejorar la absorción de todos los nutrientes que aportan. Cada barrita tiene entre 41 y 45 gramos de carbohidratos y aportan 240kcal, con un bajo porcentaje de grasa que va de los 4 a los 7 gramos dependiendo del sabor.
En España las podremos encontrar en 7 sabores: coco con pepitas de chocolate, chocolate blanco con nueces de macadamia, chocolate con almendras, crema de cacahuete, pasas y nueces, pepitas de chocolate y arándanos.
Clif Shots Gel, energía instantánea
Es imprescindible tomar los geles de Clif con agua, y su asimilación es muy rápida
Cada gel tiene 34 gramos. Su textura es bastante espesa así que es totalmente imprescindible tomarlos con una buena dosis de agua.
El envoltorio es fácil de manipular con guantes, y está pensado para que ningún trozo del mismo se desprenda al abrirlo, así se evita arrojar trozos del mismo que se rompen al abrirlo y se separan del envoltorio principal. Además de los 21 a 24 gramos de carbohidratos, tienen sodio y potasio para ayudar en la reposición de sales minerales. Tal y como es de esperar, su efecto es bastante inmediato. Los sabores son agradables, aunque en este caso no hay grandes ganancias en este apartado respecto a otros geles. Por su compacto tamaño es fácil llevar varios de ellos en el bolsillo del maillot sin que molesten.
En cuanto a su dosificación, en ejercicios de alta intensidad se recomienda tomar uno 15 minutos antes de empezar y a partir de ahí uno cada 45 minutos.
Clif Shot Bloks, a medio camino entre el gel y la barrita
Sabor y textura agradable las convierten en todo un vicio
Cada Clif Bloks tiene 6 gominolas. Se recomienda una ingesta mínima de 3 gominolas para un aporte ideal de nutrientes. Esas tres gominolas (medio paquete) nos aportan 24 gramos de carbohidratos (los mismos que un gel) de 70 a 90 mg de sodio y de 20 a 50 mg de potasio, valores similares a un gel.
El envase es, de nuevo, fácil de emplear. Abriéndolo por un extremo sólo tendremos que presionar desde abajo para que vayan saliendo una a una. Su textura, tipo gelatina dura, es muy agradable. A pesar de ser muy blandas, son consistentes y no se pegan a los dientes como otros productos similares. De nuevo los elementos de origen ecológico y su composición ayudan a una rápida digestión.
Están disponibles en 4 sabores: fresa y mora, que no tienen cafeína, y ponche tropical y cereza, que si incorporan una dosis de cafeína equivalente a media taza de café.

