Demuestra su buen estado de forma
Tom Pidcock firmó una actuación de máximo nivel en la Milán-Turín, imponiéndose en la subida final a Superga tras un movimiento explosivo que dejó sin respuesta a todos sus rivales. El británico, en su debut en la prueba, sumó así una nueva victoria en la temporada 2026.
La carrera, la más antigua del calendario ciclista, se resolvió en su escenario habitual: la ascensión final hacia la basílica de Superga. Allí se seleccionó un grupo reducido en el que estaban algunos de los nombres más fuertes del día, entre ellos Primož Roglič.
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Pidcock controló la carrera hasta lanzar un único ataque definitivo
El ritmo en la subida fue endureciendo progresivamente la carrera, con varios intentos que fueron filtrando el grupo delantero. Pidcock se mantuvo siempre bien colocado, en una posición de control, sin mostrar debilidad y respondiendo con solvencia a los cambios de ritmo que se producían en cabeza.
A falta de poco más de 500 metros para la línea de meta, el británico lanzó su ofensiva definitiva. Un ataque seco, en plena pendiente, que rompió por completo el grupo y al que nadie pudo dar respuesta. La diferencia se abrió de inmediato, suficiente para asegurar la victoria antes incluso de coronar.






