Ya llevan 1,25 millones de euros recaudados
Fabricación masiva en Asia, obligación a tener grandes stocks, poca flexibilidad en la producción… el modelo actual de fabricación tiene muchos puntos negros
La solución a todo ello es el concepto de las Atherton Bikes. Se trata de bicicletas contruidas con un sistema de racores de titanio que unen tubos de carbono. No es un concepto nuevo en sí. A muchos os vendrán a la cabeza las míticas Colnago de hace décadas que ya eran así. Pero en este caso han aprovechado la última tecnología en impresión 3D para crear cada racor. Eso significa que se puede variar la medida de cada uno de ellos a gusto del cliente final. Bien sea para adecuarse a la talla elegida o bien para plasmar una geometría en concreto que quiere el usuario. Es otra liga de personalización. Además deja de lado la necesidad de tener stock y la fabricación sobre pedido es viable. Como mínimo en las cantidades que pretende mover Atherton Bikes. Su concepto está más que probado en competición por ellos mismos.

Racar de titanio impreso en 3D uniendo tubos de carbono. La tecnología que usa Atherton Bikes y que permite personalizar al completo una bicicleta
Hasta ahora la aventura de Atherton Bikes se puede considerar exitosa. Han vendido a casi 30 países con poca inversión en marketing. El siguiente paso, que les permita multiplicar la producción y reducir los costes, supone una inversión importante. Por ello han abierto esta campaña de financiación donde cualquier persona puede participar. La intención es lograr fondo para en un plazo de 3 años llegar a ventas de 2.500 bicicletas y de 7.500 en 5 años. Esos números se alcanzarían creando nuevos modelos, entre ellos una ebike e incluso bicicletas para niños.
Puedes participar en la campaña aquí.

