Grava Lybica quiere recuperar la esencia más aventurera y social del gravel

El formato será autosuficiente y sin clasificación general final

La Foguera reunirá gastronomía, charlas, música y ambiente gravel en pleno centro de Llívia

Una primera etapa de auténtico gravel pirenaico
La primera etapa acumula cerca de 110 km y 2.500 metros de desnivel positivo

La etapa busca mostrar todas las caras del gravel de alta montaña pirenaico

Una segunda etapa más corta, pero con el techo del evento
La segunda etapa superará los 2.200 metros de altitud

El regreso final aprovechará algunas de las pistas de gravel más rápidas de la zona

Mucho más que kilómetros sobre la bicicleta
El evento combinará gravel, gastronomía local, cine, charlas y actividades familiares
En el Parc de Sant Guillem habrá zona de bienvenida para riders, mercado de expositores, proyecciones de cine gravel al aire libre, música acústica, foodtrucks y una importante presencia de productores locales. La organización también prepara charlas y experiencias con David Rovira, uno de los nombres más conocidos del gravel nacional, además de sesiones relacionadas con nutrición deportiva.

Grava Lybica quiere convertir la Cerdanya en uno de los grandes escenarios europeos para el gravel de aventura
También resulta especialmente interesante la elección de Llívia como epicentro del evento. Su ubicación fronteriza permite enlazar de forma natural territorios de enorme tradición ciclista entre Cataluña y Francia, aprovechando una red prácticamente infinita de caminos y pistas de montaña que parecen diseñados específicamente para el gravel moderno.
Con este planteamiento, Grava Lybica se posiciona como una propuesta muy diferente dentro del calendario nacional. Menos centrada en la competición y mucho más enfocada en la experiencia global, el paisaje y la convivencia alrededor de la bicicleta. Una fórmula que cada vez gana más adeptos dentro del gravel y que encuentra en la alta montaña pirenaica un escenario prácticamente perfecto.