La historia de Finn Iles es la de un joven con un talento innato.
El canadiense está en su primer año de junior y ya puede decir que es campeón del mundo. Pero no sólo eso, a pesar de su juventud tiene tras de si muchas historias que muestra que tiene un don para el MTB.
Con apenas 14 años fue el protagonista de una campaña que removió cielo y tierra para que pudiese participar en el concurso de Whipps del Crankworx. Algo que no podía hacer por su corta edad debido a las normas de la competición.

Ahora, dentro del equipo Specialized Gravity, también junto a Bruni, centra sus esfuerzos en el DH.
Este pasado fin de semana logró su mejor resultado. Ya venía de ganar en la Copa del Mundo, pero ser campeón del mundo de DH en tu primer año en la categoría no está al alcance de cualquiera. Además, las circunstancias en que lo logró fueron aún más impresionantes.
En los entrenamientos sufría una fuerte caída en la que aterrizaba contra el suelo con la cabeza. Rompía el casco y tenía que ser trasladado a un hospital. Su participación en los entrenamientos oficiales parecía poco probable, pero finalmente pudo tomar parte en ellos y lograr una meritoria 3ª plaza junior.
Aunque lo mejor estaba por llegar. Sería en la final cuando Finn Iles volaba para parar el crono en 3:47.405. Era el nuevo campeón del mundo con casi 4 segundos de ventaja sobre su compatriota Magnus Manson. Su tiempo le hubiese servido para ser 14º en elite. Está claro que muchas miradas se van a centrar en él en el futuro más próximo.

Fotos Sebastian Schieck