Canyon ha aprovechado el Mundial de contrarreloj de Montreal para poner en competición una Speedmax CFR TT completamente nueva. El prototipo ya había llamado la atención durante los entrenamientos por su radical estructura frontal, pero su estreno no podía haber sido más contundente: Marlen Reusser la ha llevado directamente al título mundial élite.
Un debut directo en lo más alto
La nueva Canyon Speedmax CFR TT ha ganado el Mundial en su primera gran aparición pública
La nueva Canyon Speedmax CFR TT no solo ha aparecido por primera vez en el escenario con más repercusión posible para una bicicleta de contrarreloj. También ha salido de Montreal con el maillot arcoíris. Marlen Reusser se impuso en la prueba élite femenina con un tiempo de 50:24,44, superando a Zoe Bäckstedt (que también llevaba esta bicicleta) y Franziska Koch para revalidar su título mundial.
La victoria concede una enorme visibilidad a un prototipo que supone una ruptura clara respecto a la Speedmax CFR TT presentada en 2021. Aquel modelo llegó justo después de una modificación de la normativa de diseño de la UCI, por lo que Canyon no habría tenido margen suficiente para aprovechar todas las nuevas posibilidades reglamentarias. Cinco años después, la marca alemana parece haber explorado esas libertades desde el inicio del proyecto.

Una horquilla que se prolonga hasta el manillar
Las dos patas de la horquilla continúan por los laterales del tubo de dirección hasta alcanzar el manillar base
El elemento más llamativo está en el frontal. No se trata simplemente de una horquilla especialmente ancha. Sus dos patas se prolongan por encima de la corona, recorren los laterales del tubo de dirección y llegan hasta el manillar base. El resultado es una estructura de tres elementos vista desde delante, con el tubo de dirección en el centro y los dos brazos de la horquilla separados a ambos lados.
Es una solución que recuerda inevitablemente a la estructura empleada por la Hope HB.T desarrollada junto a Lotus para la pista, aunque adaptada en este caso a una bicicleta de contrarreloj para carretera. La unión entre cuadro, horquilla y manillar deja de responder a la estructura convencional de piezas visualmente independientes y pasa a funcionar como un único conjunto aerodinámico.
La gran separación entre las patas también genera un espacio muy amplio alrededor de la rueda delantera. Aunque Canyon todavía no ha explicado la finalidad exacta de esta configuración, es razonable pensar que busca controlar mejor la interacción entre la rueda, la horquilla y el flujo de aire que llega al cuadro y a las piernas de la ciclista. Esa mayor anchura también podría reducir las interferencias provocadas por la rueda al girar, especialmente con llantas de perfil elevado.

Un frontal desarrollado como un único sistema
Horquilla, tubo de dirección y manillar forman una estructura mucho más integrada que en la Speedmax actual
El manillar base presenta unas formas extremadamente finas y queda conectado directamente con las prolongaciones superiores de la horquilla. En la zona central se aprecia una estructura abierta y muy trabajada, con varios espacios entre sus elementos, en lugar de recurrir a un bloque de carbono de gran volumen.
También destaca la anchura total del frontal. Las patas se abren alrededor de la rueda y se mantienen separadas hasta su unión con el manillar, mientras que el tubo de dirección queda prácticamente aislado en la zona central. Es una arquitectura poco habitual en carretera y una de las interpretaciones más radicales que hemos visto de la normativa actual de la UCI.
Las extensiones siguen siendo independientes y ofrecen un amplio margen de ajuste para adaptar la posición de la ciclista. En la unidad utilizada por Reusser se combina este frontal con apoyabrazos altos y unas extensiones muy juntas, configuradas para mantener las manos elevadas frente a la cabeza.

Más que una adaptación de la Speedmax de triatlón
La Speedmax CFR TT no es simplemente una versión homologada por la UCI de la última Speedmax de triatlón
Canyon presentó recientemente una nueva Speedmax destinada al triatlón bajo el concepto AeroID. Ese proyecto agrupaba el cockpit AeroShield, el almacenamiento AeroFuel, el sistema de ajuste AeroFit y un cuadro AeroBase, con especial atención a la integración entre ciclista y bicicleta.
La marca partía de una idea lógica: el cuerpo del deportista genera la mayor parte de la resistencia aerodinámica del conjunto, por lo que ampliar las posibilidades de ajuste puede ofrecer más rendimiento que concentrarse únicamente en reducir la resistencia del cuadro. Sin embargo, esta nueva Speedmax CFR TT no se limita a eliminar los sistemas de almacenamiento de la versión de triatlón para cumplir la normativa de la UCI.
El prototipo empleado en Montreal adopta un frontal completamente diferente y mucho más radical. Su diseño parece responder específicamente a las exigencias reglamentarias y aerodinámicas de las pruebas de contrarreloj, donde la bicicleta debe convivir con los límites impuestos por la UCI.

Un cuadro completamente renovado
La transformación no se limita a la horquilla: todo el cuadro presenta volúmenes y uniones diferentes
Aunque el frontal concentra todas las miradas, el resto de la bicicleta también muestra cambios importantes. El tubo diagonal es especialmente ancho y profundo, con una gran superficie lateral y una transición muy marcada hacia la zona del pedalier. A su vez, el tubo superior se mantiene fino antes de llegar a un tubo de sillín mucho más voluminoso.
La rueda trasera queda parcialmente integrada dentro del perfil del tubo de sillín, una solución habitual en las bicicletas de contrarreloj, pero Canyon ha trabajado toda esa zona con formas más contundentes que en la Speedmax actual. Los tirantes se unen al cuadro en una posición muy baja y forman una estructura compacta alrededor de la rueda lenticular.
El conjunto empleado por Reusser se completaba con componentes SRAM y ruedas Zipp, con una lenticular trasera y una rueda delantera de perfil muy elevado. El cableado queda completamente oculto y apenas hay elementos expuestos al aire fuera de los obligatorios discos y pinzas de freno.

La mejor validación posible para el prototipo
Canyon todavía no ha presentado oficialmente la bicicleta, pero su nueva Speedmax ya tiene un título mundial
Por ahora no se conocen las cifras aerodinámicas, el peso, las opciones de ajuste ni la fecha prevista de lanzamiento. Tampoco está confirmado que la versión comercial conserve exactamente todas las soluciones presentes en las bicicletas utilizadas en Montreal.
Lo que sí está claro es que Canyon ha abandonado cualquier planteamiento conservador para su próxima Speedmax CFR TT. La horquilla de doble prolongación, su integración con el manillar y la separación respecto a la rueda delantera convierten a este prototipo en una de las bicicletas de contrarreloj más singulares del pelotón actual.
Además, la marca ha conseguido la validación deportiva más inmediata posible. La bicicleta apareció en público durante los días previos al Mundial y, pocas jornadas después, Marlen Reusser cruzó la meta con ella para convertirse nuevamente en campeona del mundo. Un estreno difícil de mejorar para la que apunta a ser la próxima gran evolución de la Canyon Speedmax.