Paul Components es una compañía tan peculiar como histórica. Nacida en 1989 en el garage de Paul Price en Chico, California, lanzó la primera versión de su cambio trasero, el Paul Components Powerglide, en 1995.
Un producto genuinamente USA, totalmente realizado en aluminio CNC. Totalmente desmontable y con recambios para cada una de sus piezas. Un cambio trasero hecho para durar toda la vida.
Originalmente se vendía por 250 dólares, en comparación con los 85 dólares que costaba el cambio de referencia de la época, el Shimano XTR RD-M900.

Su versión «Rasta» ayudó a popularizar un look único con rojo, dorado y verde combinados a la fuerza. El Paul Components Powerglide Rasta era un componente inconfundible, un objeto de deseo y lo más «cool» del momento en cuanto a desviadores. En una época en la que los usuarios, en muchos casos, montaban las bicicletas pieza a pieza el Powerglide parecía tener un espacio de ventas asegurado.
Era la época de otras pequeñas compañías de componentes de aluminio exitosas como Kooka o Ringle.
Lo que iba camino de convertirse en un éxito se vio frenado con la llegada del Shimano XTR RD-M950. Un cambio que revolucionó la percepción de finura de funcionamiento y resistencia. Fue un éxito rotundo, era mucho más económico y se ganó la fama de indestructible. Fue el principio del fin para Paul Components y su cambio trasero. La compañía, a pesar de pasar varios baches muy grandes, ha sobrevivido hasta nuestros días y se dedica a hacer pequeños componentes de aluminio. Eso sí, ni rastro del cambio que les situó en la primera línea del MTB mundial a mediados de los 90.


Pero con el tiempo, su Powerglide se ha convertido en un objeto de deseo para coleccionistas y amantes del MTB retro, una comunidad cada vez más grande. El precio medio de uno de sus cambios Rasta, en buena condición, está cerca de los 1.000 dólares.
Así que esta rareza, un cambio Paul Components Rasta de caja media, totalmente nuevo, que jamás llegó a ser montado en ninguna bicicleta, se ofrece por la escalofriante cifra de 1.750 dólares. Desde luego, un producto probablemente único en el mundo. El santo grial de los componentes retro. ¿Los pagarías?


