Benjamín Noval ha completado un Campeonato del Mundo perfecto. Dos días después de conquistar el oro en la contrarreloj junior, el asturiano se ha impuesto también en la prueba en línea tras atacar a dos vueltas de la meta y recorrer en solitario la parte decisiva de los 134 kilómetros de carrera. Simon Defrance se ha llevado la plata a 42 segundos y Elias Wandel ha completado el podio.
Noval supera la presión de ser el gran favorito
Benjamín Noval ha ganado las dos pruebas individuales del Mundial junior de Montreal
El oro en la contrarreloj había convertido a Benjamín Noval en la principal referencia para la prueba en línea. Era el rival al que todos querían vigilar y una situación potencialmente complicada en una carrera junior, disputada con selecciones reducidas, sin comunicación por radio y con un desarrollo mucho más difícil de controlar que el de una prueba profesional.
La selección española entendió perfectamente el escenario y realizó un gran trabajo durante la primera mitad de la competición. Sus corredores se filtraron en los diferentes cortes, evitaron que Noval tuviera que responder personalmente a cada movimiento y mantuvieron al asturiano protegido mientras la carrera comenzaba a seleccionar a sus protagonistas.
La estrategia también permitió que España tuviese presencia por delante y no cargase toda la responsabilidad de la persecución sobre su líder. En una prueba con continuos ataques y sin pinganillos para conocer con exactitud la situación de carrera, esa actividad de sus compañeros fue fundamental para que Noval pudiera esperar hasta encontrar el momento adecuado para empezar a moverse.

Un primer ataque para empezar a remontar grupos
Noval tenía dos grupos por delante cuando lanzó su primera gran ofensiva
La selección española acabó preparando el terreno para el primer movimiento importante de Noval. Cuando el campeón del mundo de contrarreloj aceleró, la carrera presentaba una situación compleja: una escapada de tres corredores ocupaba la cabeza y, entre ellos y el grupo del español, rodaba otro conjunto perseguidor más numeroso.
Noval todavía no estaba atacando directamente por la victoria. Primero tenía que cerrar las diferencias que se habían abierto y atravesar varios grupos antes de llegar a la cabeza. Lo hizo paso a paso, pero también ataque a ataque. Cada vez que alcanzaba a nuevos corredores volvía a aumentar el ritmo, reduciendo el número de ciclistas capaces de seguirlo y evitando que la carrera se reorganizase.

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Cada grupo que alcanzaba se convertía en el punto de partida para un nuevo ataque
No fue una persecución lineal ni una aproximación basada únicamente en mantener un ritmo constante. Noval utilizó sus aceleraciones para enlazar con los grupos y, una vez dentro de ellos, continuar seleccionando la carrera. De esa forma fue eliminando rivales y avanzando posiciones hasta alcanzar la parte delantera cuando todavía quedaban dos vueltas completas.
Para entonces ya había demostrado ser el corredor más fuerte, pero todavía quedaba una distancia considerable hasta la meta. Precisamente por eso, su siguiente movimiento podía parecer prematuro. Noval no esperó a la última vuelta ni a que aumentase la vigilancia entre los favoritos. En cuanto llegó a cabeza de carrera volvió a atacar.

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El ataque definitivo a dos vueltas del final
Quedaban dos vueltas, pero Noval decidió que ya había llegado el momento de marcharse solo
El nuevo ataque rompió definitivamente la carrera. Noval abrió distancia rápidamente y ninguno de los corredores que todavía permanecían delante pudo responder a su ritmo. Después de todo el esfuerzo necesario para alcanzar la cabeza, el asturiano conservaba fuerzas para lanzar la ofensiva que acabaría dándole su segundo maillot arcoíris en apenas dos días.
Por detrás se formó una pareja de corredores franceses que intentó organizar la persecución. Ambos colaboraron, conscientes de que cualquier falta de entendimiento facilitaría todavía más la victoria de Noval, pero ni siquiera trabajando juntos fueron capaces de reducir la ventaja.
El español mantuvo una marcha sólida, sin mostrar síntomas de hundimiento y ampliando su margen sobre unos perseguidores que empezaban a asumir que la carrera por el oro se les escapaba. Sin radio y después de un desarrollo tan fragmentado, Noval tuvo que gestionar su esfuerzo y las referencias visuales que recibía, pero su ventaja ya era suficiente para afrontar con garantías la última vuelta.
A esas alturas, la batalla principal se había trasladado a la lucha por las medallas de plata y bronce. Simon Defrance se mostró como el más fuerte entre los perseguidores y terminó desprendiéndose de sus rivales para asegurarse la segunda posición.

Segundo oro en solo dos días
Noval completó los 134 kilómetros en 3:23:35, a una velocidad media de 39,492 km/h
Benjamín Noval cruzó la meta en solitario después de 3:23:35 de carrera y una media de 39,492 km/h. Habían transcurrido solo dos días desde que se proclamase campeón del mundo de contrarreloj, una prueba en la que también había construido su victoria mediante una exhibición en el tramo central del recorrido.
Simon Defrance llegó 42 segundos después para conquistar la plata. Más atrás, la lucha por el bronce se resolvió dentro de un grupo que terminó a 2:12 del ganador. El sueco Elias Wandel fue el más rápido y completó el podio por delante del alemán Owen Kings y el austriaco Michael Hettegger.
La magnitud del rendimiento de Noval también queda reflejada en las diferencias. El segundo clasificado fue el único corredor que terminó a menos de dos minutos, mientras que únicamente cinco ciclistas, incluido el ganador, completaron la prueba antes de que la diferencia superase los 2:17.

Noval iguala el doblete mundial de Remco Evenepoel
Solo Remco Evenepoel había ganado el Mundial junior de contrarreloj y ruta en una misma edición
El doblete sitúa a Benjamín Noval junto a uno de los grandes nombres de la historia reciente del ciclismo. Remco Evenepoel fue el primer corredor junior masculino que conquistó los títulos mundiales de contrarreloj y ruta durante una misma edición, una hazaña que logró en Innsbruck 2018. La UCI destacó entonces que ningún ciclista de la categoría había completado anteriormente ese doblete.
Evenepoel dominó aquella contrarreloj por más de un minuto y posteriormente ganó en solitario la prueba en línea, en la que también había partido como el gran favorito. Ocho años después, Noval ha repetido la combinación en Montreal: victoria contra el crono y triunfo en solitario en la carrera en línea.
El paralelismo no implica anticipar cuál será su trayectoria, pero sí ayuda a dimensionar lo conseguido. Noval se convierte en el segundo corredor junior masculino que gana las dos pruebas individuales de un mismo Campeonato del Mundo, incorporándose a una lista que hasta ahora solo incluía a Evenepoel.
El resultado completa una semana difícil de mejorar para el ciclista de Laviana. Noval llegó a Montreal como una de las mayores promesas del ciclismo español y abandona el Mundial con dos maillots arcoíris, logrados además de dos maneras muy distintas: mediante la gestión individual del esfuerzo en la contrarreloj y superando la presión táctica, los cortes y el marcaje de todos sus rivales en la prueba en línea.
Clasificación del Mundial junior en línea
| Posición | Corredor | Tiempo |
|---|---|---|
| 1 | Benjamín Noval | 3:23:35 |
| 2 | Simon Defrance | +42 |
| 3 | Elias Wandel | +2:12 |
| 4 | Owen Kings | +2:12 |
| 5 | Michael Hettegger | +2:12 |
| 6 | Gal Stare | +2:17 |
| 7 | Brandon Davide Fedrizzi | +2:26 |
| 8 | Enzo Hincapie | +2:26 |
| 9 | Sander Willems | +2:26 |
| 10 | Patrik Pezzo Rosola | +2:26 |