Un curiosa situación en carrera ha sido la punta de lanza de las quejas de Avancini

Antes que el Scott-SRAM rompiese el grupo de cabeza Avancini y Schurter mantuvieron una conversación que ha acabado con estas declaraciones
En ese tramo Lars Forster tiraba y Manuel Fumic iba soldado a su rueda. Schurter se cortaba de ellos expresamente, con Avancini a su rueda. Se formaban dos parejas con un biker de cada equipo. Forster con Fumic a su rueda y Schurter con Avancini a su rueda. Entre ambos un hueco de unos 10 segundos. El campeón del mundo de XCO intentaba que fuese el campeón del mundo de bike-maraton quien cerrase el hueco que se había abierto. Ambos hablaban en carrera durante unos segundos, probablemente en la conversación a la que después haría referencia el propio Avancini.
Fumic acabaría dejando la rueda de Forster para esperar a Avancini mientras que el campeón de Europa de XCO se quedaba rodando en solitario en cabeza de carrera. Tras él se unían Fumic, Avancini y Schurter. El suizo no tardaría en atacarles para enlazar, en solitario, con Forster y forzar el ritmo para abrir el hueco que sería el inicio de su camino al triunfo.
[FOTOSG]70748,70749[/FOTOSG]Él quiere ser el gran jefe en todo momento. Él es el mejor corredor, pero en esta carrera no es el capitán del barco. No le tengo miedo.
Previamente Manuel Fumic también había dejado caer parte del problema. «El equipo Scott-SRAM se ha puesto a jugar a un juego al que no queríamos entrar.»
Posteriormente el propio Nino Schurter ha dado su versión de los hechos. «Si creían que podían ir a rueda y aprovecharse de nuestro trabajo se han equivocado de equipo al que seguir» ha concluido de forma tajante Schurter. Parece ser que Nino Schurter es tan agresivo con el juego psicológico en carrera como lo es con su forma de competir al ataque.