Interbike se han encontrado con todos los impedimentos de un mercado que cambia
La ausencia de grandes marcas fue el principio del fin para la feria Interbike, así como una demo poco atractiva y costes elevados
En cualquier caso, la caída de Interbike es un hecho destacable, más aún si tenemos en cuenta que arrancó su camino en 1982, en su primera edición en Las Vegas. De hecho, Interbike se movió por varias localizaciones, para la más repetida fue Las Vegas. Este 2018 se celebró en Reno con la intención de reducir los costes y la idea de tener un mejor lugar para realizar una zona de test. Pero la ausencia de grandes marcas fue el punto de no retorno para Interbike. Sin las grandes firmas, las pequeñas tampoco se podían beneficiar de la atracción mediática y de público que éstas mueven, perdiendo interés en exponer.
La mayoría de esas marcas se han decantado por otro evento como la Sea Otter Classic, en el que la participación de público y competiciones de primer nivel ya supone, por si mismo, un polo de atracción para las marcas. De hecho, Sea Otter Classic atraviesa uno de los mejores momentos de su trayectoria.
Interbike intentará volver en 2020, pero con una fórmula totalmente diferente. Un formato más pequeño en el que los costes sean mínimos. En definitiva, intentará asemejarse a las decenas de exposiciones de pequeño tamaño que tienen lugar en USA, con un carácter mucho más local.