La Mediterranean Epic amplía su calendario con una modalidad que vive uno de sus mejores momentos
La SCOTT Mediterranean Epic Gravel se incorporará al calendario con tres recorridos pensados para perfiles muy diferentes. Aunque el paisaje de Castellón pueda hacer pensar en pistas rotas y tramos pedregosos, el evento discurrirá por una zona distinta a la utilizada por la conocida prueba de MTB, con caminos en muy buen estado, escasa dificultad técnica y un terreno marcado por la sucesión constante de subidas y bajadas.
Una nueva prueba respaldada por el sello Mediterranean Epic
La SCOTT Mediterranean Epic Gravel será una prueba completamente nueva, pero nace bajo el paraguas de una organización con una trayectoria ampliamente contrastada. Mediterranean Epic se dio a conocer con su carrera de MTB por etapas, una competición que ha crecido hasta convertirse en una de las citas de referencia del calendario internacional y que destaca tanto por su nivel deportivo como por el cuidado de todos los aspectos que rodean al participante.
Desde aquel primer evento, la estructura Mediterranean Epic ha ido ampliando su presencia hacia otras disciplinas. La SCOTT Mediterranean Epic Gran Fondo de carretera ha conseguido situarse en muy poco tiempo entre las marchas más destacadas del calendario nacional, mientras que la SCOTT Mediterranean Epic Triathlon ha trasladado la misma filosofía organizativa a una disciplina completamente diferente. El gravel era, por tanto, un paso lógico para completar una oferta cada vez más amplia.
La nueva cita mantiene los elementos que han construido la reputación de Mediterranean Epic, con recorridos trabajados, servicios pensados para facilitar la experiencia del ciclista y un planteamiento que va más allá de la propia competición. En este caso, además, el formato de tres distancias permitirá que cada participante encuentre un reto adaptado a su preparación y a la forma en la que quiera vivir el evento.

Un terreno muy diferente al de la Mediterranean Epic de MTB
El principal desafío no estará en la técnica, sino en la distancia y en un terreno que nunca deja de subir y bajar
Quienes conozcan la zona por haber participado en la SCOTT Mediterranean Epic de MTB podrían imaginar un recorrido dominado por las piedras, los caminos rotos y los tramos cercanos al límite de lo razonable para una bicicleta de gravel. Sin embargo, el trazado de esta nueva prueba se desarrollará en una zona diferente a la utilizada por la carrera de MTB y ofrecerá unas características prácticamente opuestas.
La SCOTT Mediterranean Epic Gravel transitará principalmente por pistas en muy buen estado, combinadas con pequeñas carreteras y sin dificultades técnicas destacables. Eso no significa que vaya a ser una prueba sencilla. Sant Jordi y la zona del Baix Maestrat es un territorio extraordinariamente montañoso, con pocas oportunidades para mantener un ritmo completamente estable y con una continua sucesión de repechos, descensos y ascensiones de diferente longitud.
La organización ha contado con ciclistas experimentados para reconocer los recorridos y comprobar que el terreno responde a lo que se espera de una prueba de gravel. José Antonio Hermida, Ismael Ventura y los integrantes de Bicilab son algunos de los nombres que ya han rodado por sus pistas, y todos ellos han terminado sorprendidos por la calidad y variedad del trazado.
«Es un recorrido que no te esperas. Sabes que esta zona es un lugar famoso por sus senderos pedregosos, así que encontrarse con tantas pistas en perfecto estado es una sorpresa. Eso sí, de lo que no se librará nadie es de comprobar lo montañosa que es toda esta región. No hay puertos larguísimos, pero subes y bajas constantemente. Los paisajes también aportan su granito de arena para que el recorrido sea ameno y variado», explicó Ismael Ventura después de completar su reconocimiento.

Tres recorridos y la posibilidad de decidir antes de la salida
Los participantes podrán escoger entre 75, 115 y 146 km hasta poco antes de comenzar la prueba
Uno de los rasgos más interesantes del evento será la flexibilidad para elegir recorrido. La SCOTT Mediterranean Epic Gravel ofrecerá tres alternativas que compartirán buena parte de sus pistas, pero que tendrán exigencias físicas muy distintas. Además, los participantes podrán decidir qué distancia completar hasta antes de la salida, en función de sus sensaciones, su preparación o las ganas con las que afronten la jornada.
Este planteamiento convierte a la SCOTT Mediterranean Epic Gravel en una prueba especialmente inclusiva. No será necesario contar con una gran experiencia técnica ni estar preparado para completar cerca de 150 km para poder formar parte del evento. La distancia Compact permitirá descubrir el ambiente y el terreno de la carrera con una exigencia más contenida, mientras que las opciones Advanced y Pro ofrecerán desafíos de fondo para los ciclistas con mayor preparación.

Recorrido Pro: 146 km y 2.800 metros de desnivel
La distancia más larga reunirá todos los ingredientes del recorrido y exigirá una buena preparación física
El recorrido Pro será la opción destinada a quienes no quieran renunciar a ninguna parte de la experiencia. Sus 146 km y 2.800 metros de desnivel positivo lo convierten en una prueba de fondo de considerable exigencia, aunque la dificultad procederá principalmente de la acumulación de kilómetros y del perfil quebrado, no de la complejidad técnica de los caminos.
El trazado combinará pistas especialmente adecuadas para bicicletas de gravel con pequeñas carreteras, alternando paisajes de interior con vistas hacia el Mediterráneo. No habrá grandes puertos comparables a los de otras regiones montañosas, pero sí una sucesión prácticamente ininterrumpida de ascensos y descensos. Esa falta de terreno llano será uno de los factores que más condicionará la gestión del esfuerzo.
Completar esta distancia exigirá llegar con una preparación sólida y saber regular desde los primeros kilómetros. Los 2.800 metros de ascenso acumulado colocan al recorrido Pro claramente por encima de una marcha gravel convencional, pero la ausencia de pasos técnicamente complicados permitirá concentrar la atención en el ritmo, la alimentación y la resistencia.

Recorrido Advanced: 115 km y 2.100 metros de desnivel
La alternativa intermedia evita el bucle de la Mola de Xert y el Coll de la Creu
El recorrido Advanced mantendrá buena parte de la esencia de la distancia principal, pero reducirá sus cifras hasta los 115 km y 2.100 metros de desnivel positivo. Será la opción más equilibrada para quienes quieran afrontar una jornada larga sobre la bicicleta sin llegar a la exigencia física de los 146 km.
Los participantes del recorrido Advanced compartirán trazado con la opción Pro hasta el kilómetro 92. En ese punto se desviarán hacia la meta y evitarán el bucle de la Mola de Xert y el Coll de la Creu, uno de los sectores que marcará la diferencia entre ambas alternativas.
La reducción de 31 km y 700 metros de desnivel no convierte el recorrido Advanced en una opción sencilla, pero sí amplía notablemente el número de ciclistas que podrán plantearse completarlo. Seguirá siendo necesario gestionar bien el esfuerzo y estar habituado a las distancias largas, especialmente en una región donde resulta complicado encontrar kilómetros completamente llanos.

Recorrido Compact: 75 km y 1.250 metros de desnivel
La distancia corta conserva una parte representativa del recorrido en un formato mucho más accesible
Con 75 km y 1.250 metros de ascenso, el recorrido Compact estará orientado a quienes comienzan en este tipo de pruebas, prefieren una distancia más corta o quieren vivir una jornada intensa sin pasar tantas horas sobre la bicicleta. Sus cifras permiten afrontar el evento con una preparación más asumible, aunque el desnivel deja claro que seguirá siendo una auténtica experiencia gravel de montaña.
Esta alternativa compartirá los primeros kilómetros con los otros dos recorridos. En el kilómetro 8 se desviará en dirección a Traiguera para enlazar posteriormente con el kilómetro 89 del trazado Pro. Desde ese punto, sus participantes volverán a compartir el itinerario hasta la meta.
Gracias a este diseño, el recorrido Compact no queda reducido a un pequeño circuito independiente y conserva buena parte del carácter paisajístico y deportivo de la prueba. También puede resultar atractivo para ciclistas competitivos que prefieran una carrera más corta y explosiva, además de cumplir su función como puerta de entrada para participantes con menos experiencia o disponibilidad para entrenar.

Sant Jordi, entre el mar y el interior de Castellón
Los caminos agrícolas y los olivares de Sant Jordi serán el escenario de la primera Mediterranean Epic dedicada al gravel
Sant Jordi, en el norte de Castellón, será el epicentro de la prueba. Su entorno reúne una extensa red de caminos agrícolas, zonas de olivares y paisajes que permiten pasar del ambiente mediterráneo a escenarios claramente montañosos en pocos kilómetros. Esta variedad será uno de los grandes atractivos del recorrido y ayudará a que una jornada tan larga como la del trazado Pro no resulte monótona.
La Urbanización Panorámica Golf se convertirá durante tres días en el centro de la actividad, con una programación pensada tanto para los participantes como para sus acompañantes. La intención es que el evento no se limite a la salida y la llegada de la carrera, sino que se convierta en un punto de encuentro para la comunidad gravel durante todo el fin de semana.

Una Cycling Expo para completar la experiencia
La prueba estará acompañada por una feria multimarca y un programa de pruebas de bicicletas
La Cycling Expo Mediterranean Epic Gravel formará parte del programa del evento durante sus tres jornadas. La feria reunirá marcas de bicicletas, neumáticos, cascos, nutrición deportiva, accesorios y otros productos vinculados al ciclismo y al gravel, con espacio para presentar novedades a los participantes y acompañantes.
Entre las actividades previstas destacará el programa Demo Bike, que permitirá probar bicicletas en circuitos preparados específicamente para ello. Esta vertiente de exposición y participación encaja con el planteamiento general de Mediterranean Epic, que acostumbra a cuidar todo lo que rodea a sus pruebas y a ofrecer servicios y actividades más allá del propio recorrido.
La combinación de una sede que potencia la convivencia, tres distancias, pistas en buen estado y una dificultad técnica contenida permitirá que ciclistas con objetivos muy diferentes compartan un mismo evento. Cada uno podrá escoger cuánto quiere exigirse, pero todos encontrarán el elemento que define el terreno de esta zona de Castellón: un paisaje montañoso donde los grandes puertos dejan paso a una acumulación constante de subidas y bajadas.